La leche y la intolerancia lactosa. ¿Cuál debo beber?

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Si bien algunos de sus síntomas se parecen mucho, la intolerancia a la lactosa no es igual que una alergia a diferentes productos lácteos. El presentar alergia a los lácteos se define como una respuesta inmunológica a las proteínas propias de la leche, mientras que su intolerancia se presenta en el momento en que el paciente observa que tiene una deficiencia en cuanto a la lactasa, una enzima natural del organismo.

Nuestro intestino delgado es capaz de producir lactasa con el fin de poder descomponer los azúcares de la leche en unos más simples para que luego el organismo absorba sus nutrientes mucho más fácil. Si un paciente cuenta con niveles bajos de lactasa en su organismo es que entonces presentaría una intolerancia a la lactosa.

¿Qué síntomas presenta la intolerancia a la lactosa?

Diferentes síntomas que pudieran presentarse en caso de sufrir de intolerancia a la lactosa suelen ocurrir durante los primeros treinta minutos y dos horas luego de consumir algún tipo de alimento que contenga lactosa. Entre estos alimentos podríamos encontrar la leche, el queso y los yogures. Entre los síntomas más habituales podríamos encontrar:

Náuseas.

Vómitos.

Dolencias abdominales.

Gases.

Diarrea.

Estos síntomas en ocasiones pueden ser leves, pero en otros casos pueden ser más crónicos.

¿Qué causa la intolerancia a la lactosa?

Cuando existe un bajo rango de lactasa en nuestro organismo la lactosa originaria de los alimentos que consumimos se desplazará hacia el colon sin haberlos procesado adecuadamente, interactúan con las bacterias del intestino, produciendo de esta forma los síntomas antes mencionados.

¿Qué puedo hacer para aliviar los síntomas y mantenerme saludable?

En la actualidad no existe algo similar a una cura absoluta contra este mal, solo que podrías tomar la medida de reducir un poco o hasta eliminar de tu dieta diaria este tipo de alimentos. Pero como este tipo de alimentos son una grandiosa fuente de calcio para nuestro cuerpo, si llegas a dejarlos de consumir, deberías considerar anexar a tu dieta otros alimentos nutritivos en calcio como por ejemplo las espinacas, el salmón o el brócoli.

Si suprimes de forma absoluta este tipo de alimentos también será muy importante que comiences a consumir un poco de vitamina D natural proveniente de alimentos como el hígado o los huevos. Una exposición solar activa también podría ayudarte a obtener la vitamina D, aunque si te colocas protección solar esto no sucederá. Muchas leches alternativas para estos casos se encuentran fortificadas con vitamina D y calcio.

Ciertas personas que sufren de este mal pueden llegar a tolerar estos productos si contienen bajos niveles de grasas. Además, quesos duros como el suizo contienen en su composición cantidades mucho más diminutas de lactosa, así que seguramente no presentarías sus desagradables síntomas.

Sin embargo, muchos de estos alimentos que son procesados como las sopas instantáneas, los cereales y los aderezos pueden llegar a contener leche, y por ende, lactosa, así que si presentas estos síntomas deberás leer con sumo cuidado las etiquetas nutricionales antes de pasar a adquirirlos en tu supermercado habitual.  

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.