Todo sobre que es una alergia y cómo actuar

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Las alergias son mundialmente conocidas. Estos son fenómenos que sufre el cuerpo debido a un organismo o ente que ingresa al mismo pero que no tiene la aprobación del sistema inmunológico.

Cuando surgen las alergias se puede llegar a sufrir de molestias dentro del cuerpo que son transitorias, y se manifiestan de diversas maneras, entre las cuales algunas pueden ser más graves que otras, por lo que resulta importante estar siempre al tanto de cuándo se padece un ataque de alergia.

Las más graves pueden llevar al cuerpo a un estado de shock que puede incluso acarrear la muerte del individuo, razón por la cual los médicos siempre piden a los pacientes que tengan a mano una lista de alergias para verificar que no se prescriban medicamentos, tratamientos o alimentos que contengan los agentes a los que se es alérgico. En este post conocerás todo sobre las alergias y cómo tratarlas.

Qué es una alergia

La palabra alergia tiene su nacimiento en la época de los antiguos griegos, que la bautizaron por medio de dos palabras: la palabra Alos, que significa extraño, y la palabra Ergos, cuya traducción es: acción. Por lo cual puede tenerse como etimología que su significado es el de acción frente a lo desconocido, que es precisamente lo que lleva a cabo el cuerpo cuando entra un agente extraño.

De esta forma se entiende que la alergia es una reacción de defensa del organismo ante una sustancia que es capaz de producir fenómenos alérgicos, bien sea dentro de las partículas de oxígeno que atraviesan el aire, por medio de los alimentos ingeridos, absorbidos por la piel o por medio de inyecciones.

El sistema inmune del cuerpo reconoce estas sustancias como extrañas o como una amenaza y busca erradicarlas, por lo que pone en marcha diversos métodos por los que busca eliminar el agente. Que quede claro que las personas sin alergias las reconocen también como extrañas, pero eliminan estas sustancias mediante un método llamado tolerancia que no es dañino para sí mismo como lo son los métodos alérgicos.

La anafilaxia

La anafilaxia es una reacción alérgica grave que se da en el cuerpo debido al ingreso de una sustancia alergénica que este reconoce como una intrusa o una amenaza y busca erradicarla. No obstante, en este proceso se producen efectos dañinos graves para el cuerpo humano.

Generalmente esta reacción se manifiesta con el cierre de las vías respiratorias mediante la hinchazón de la cara y cuello del paciente. Esto le cierra la garganta para que no pueda entrar aire al cuerpo, lo que puede ser potencialmente mortal si no se trata a tiempo.

Tratamiento de las alergias

Las alergias comunes son fácilmente tratables con compuestos o medicamentos antialérgicos que son vendidos en el mercado y la mayoría de ellos sin receta médica. Estos elementos ayudan muchísimo en lo que se refiere a la tolerancia, porque buscan eliminar el agente sin necesidad de que el cuerpo intervenga en la erradicación del mismo.

El caso de la anafilaxia es algo más grave, ya que no se pueden consumir medicamentos en este estado debido al cierre de la garganta, que es por donde dichos medicamentos deberían pasar.

Saber cómo actuar en un caso de anafilaxia no es especialmente difícil, aunque en los primeros casos puede ser un tanto sobrecogedor. La manera de terminar con un ataque anafiláctico es aplicar una inyección de epinefrina directo en el organismo, generalmente en el muslo del individuo. Es importante que si se es alérgico a una sustancia en específico, y se sabe que esta puede producirle un shock anafiláctico, se tenga siempre a la mano una dosis inyectable de epinefrina.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.