Ralentizar la evolución del alzheimer

¿Qué cosas pueden ayudar a ralentizar la evolución del alzhéimer?

El alzhéimer es una enfermedad que progresa inexorablemente, pero existen algunas acciones que pueden ralentizar el deterioro cognitivo.

Por mucho que nos duela reconocerlo, así es: el alzhéimer es una enfermedad degenerativa para la que a día de hoy no existe cura. En la actualidad no contamos con unos medicamentos que actúen sobre la causa de la enfermedad, sino que solo se centran en tratar los síntomas. ¿Quiere decir esto que no podemos hacer nada para frenar el avance de la enfermedad? Sí y no. Si bien el alzhéimer es una enfermedad que progresa inexorablemente, sí que existen algunas acciones que pueden ayudar a ralentizar el progreso del deterioro cognitivo y a preservar en la medida de lo posible la calidad de vida. Toma nota.

La lectura

Según expertos de la Fundación ACE-Barcelona Alzheimer Treatment & Research Center, conservar el hábito de la lectura en las personas con alzhéimer ayuda —y mucho— a preservar la actividad cognitiva. Aunque la capacidad lectora es uno de los procesos que se pueden mantener hasta los estadios más avanzados de la enfermedad, muchas personas con alzhéimer aficionadas a la lectura abandonan los libros al no ser capaces de seguir el hilo de lo que leen. Lo que recomiendan los expertos es, no obstante, animar a la persona afectada a leer, proporcionándole libros adaptados, cuentos, relatos cortos o noticias. En un periodo moderado de la enfermedad, la persona puede leer poesía o historias cortas con pocos personajes, mientras que en estadios más graves pueden leer textos breves con un significado importante en su vida personal.

La estimulación cognitiva

La estimulación cognitiva es una técnica que engloba todas aquellas actividades dirigidas a estimular y mantener las capacidades mentales de una persona, permitiendo que esta sea lo más autónoma posible y haciendo que disfrute de una mejor calidad de vida. Se trata de una técnica de la que pueden beneficiarse muchas personas, especialmente aquellas diagnosticadas de alzhéimer. ¿Cómo? A través de sencillos —e incluso divertidos— ejercicios ideados para entrenar la memoria, la capacidad de percibir estímulos, las habilidades motoras y el lenguaje. Si estás interesado en empezar a utilizar esta técnica con la persona que cuidas, te recomendamos que utilices estos ejercicios.

Una alimentación saludable rica en antioxidantes

Una dieta rica en alimentos antioxidantes podría retrasar la aparición del alzhéimer y ralentizar su evolución, según un estudio publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease. La investigación apunta más concretamente a la nuez como alimento clave para mejorar las habilidades de aprendizaje, la memoria y el desarrollo motriz, además de reducir la ansiedad. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores ensayaron con ratones. Lo que hicieron concretamente fue alimentar a estos animales con el equivalente a 30 y 45 gramos diarios de nueces en humanos. Los resultados no pudieron ser más claros: los animales mostraron mejoras significativas en el aprendizaje, la memoria y desarrollo motor.

Sin embargo, estos resultados deben tomarse con precaución: todavía no existe evidencia científica suficiente para recomendar suplementos de antioxidantes.

El ejercicio físico

Es sabido que la actividad física regular, practicada a un ritmo moderado, por lo menos durante 30 minutos entre 4 y 5 veces a la semana puede disminuir el riesgo de sufrir alzhéimer y otras formas de demencia, pero ¿sabías que también es recomendable practicar ejercicio físico aun cuando ya existe un diagnóstico de la enfermedad? Según un estudio australiano publicado en 2008, la actividad física de intensidad media puede mejorar las funciones cerebrales en personas con alzhéimer. En este sentido, se recomienda caminar (a poder ser a ritmo rápido) y realizar ejercicios cardiovasculares en la medida de lo posible. En estados moderados de la enfermedad pueden considerarse también actividades como la jardinería o el bricolaje. Es importante, no obstante, tener en cuenta que tan importante como la actividad física es el descanso: dormir bien y durante un número adecuado de horas es indispensable para mantener una buena calidad de vida.