¿Se puede prevenir el alzhéimer?

¿Puede prevenirse el alzhéimer? De momento sabemos que seguir una dieta equilibrada o practicar ejercicio físico puede ayudar.

Aunque a día de hoy, el origen del alzhéimer sigue siendo un misterio, cada día son más las investigaciones que apuntan a posibles causas de la enfermedad. La última nos llega de la mano de un equipo de científicos del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y señala una posible causa fúngica como origen de esta demencia. Seguimos, no obstante, sin conocer la manera de predecir si una persona va a padecer o no la enfermedad, algo que complica en muchos casos el diagnóstico precoz. Lo que sí sabemos es que existen algunas cosas que pueden ayudarnos a prevenir la enfermedad. ¿Estás dispuesto a incorporarlas a tus hábitos de vida?

1. Sigue una dieta equilibrada. Una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, alimentos ricos en omega 3 y pobre en grasas y azúcares puede tener un papel protector frente a muchas enfermedades, entre ellas el alzhéimer. Aunque todavía tenemos pocas evidencias al respecto, sabemos que existen ciertos alimentos potencialmente beneficiosos a la hora de prevenir el alzhéimer: nueces, cacahuetes, almendras, aguacates, aceitunas, salmón, sardinas, vegetales de hoja oscura, cereales, etc.

2. Practica ejercicio físico. Mantenerse activo, practicar deporte, es esencial para proteger la salud tanto física como mental y retrasar el envejecimiento. Basta con salir a caminar un rato cada día, montar en bici o practicar algún deporte para mantenernos en forma y evitar el deterioro cognitivo. Practicar ejercicio físico te ayudará además a combatir el estrés, la ansiedad y la agitación. Trata de dedicar al menos dos horas semanales para este asunto y verás cómo te sientes mucho mejor.

3. Duerme bien. Un estudio reciente llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California ha encontrado evidencias de que la proteína beta-amiloide, implicada en el desarrollo de la enfermedad, podría guardar una estrecha relación con el bloqueo del sueño profundo. Según las conclusiones de esta investigación, la falta de sueño podría tener un papel clave en el desarrollo de esta enfermedad, al provocar la acumulación de esta proteína un círculo vicioso en el que el sueño se ve perturbado y la memoria, como consecuencia, se va deteriorando.

4. Deja de fumar. El tabaco es un factor de riesgo para el desarrollo de demencia, y según datos de la Organización Mundial de la Salud, su consumo puede estar detrás de hasta el 14% de los casos de alzhéimer. Aunque los efectos perjudiciales más conocidos del tabaco se relacionan con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, lo cierto es que fumar aumenta también los niveles de homocisteína plasmática, un factor de riesgo vinculado con varios tipos de demencia.

5. Ejercita tu cerebro. La actividad intelectual está muy relacionada con una menor disminución del hipocampo, parte del cerebro fundamental para la preservación de la memoria que suele verse afectada por la enfermedad de Alzhéimer. Cuando se estudian grupos de personas mayores con alzhéimer y sin alzhéimer, se observa que las personas que no han desarrollado la enfermedad son aquellas que han llevado una vida intelectualmente activa. ¿Cómo puedes ejercitar tu cerebro? Tienes mil formas: aprende un idioma, toca un instrumento, lee, estudia una carrera…

6. Disfruta de la vida social. Relacionarse con gente y, más allá, participar en actividades de grupo puede reducir el riesgo de padecer alzhéimer. Socializar, escuchar a otras personas y debatir con ellas hará que mantengas tu mente activa y ejercitada. Por eso, es importante que destines unas horas a la semana para pasar con tus amigos y cuidar los vínculos afectivos.

Autor: Purificación Salgado, Periodista