¿Qué test existen hoy en día para detectar el alzhéimer?

Test minimental, la prueba del reloj y otros métodos para detectar los síntomas de la demencia y saber si está enfermo de alzhéimer.

Con el trato diario, no siempre es fácil darse cuenta de cuándo un familiar o amigo está comenzando a perder sus capacidades y habilidades cognitivas. Estas pérdidas suelen ser los primeros indicios de síndromes neurodegenerativos en personas mayores, como la demencia o el mal de alzhéimer. Si hace unas semanas te hablamos del test del reloj, en este artículo te explicamos con qué otras herramientas cuentan los médicos para descubrir si una persona empieza a mostrar los signos característicos del alzhéimer.

El Mini-Mental: el más famoso y extendido

-Mini prueba del Estado Mental o Test de Folstein: Se trata de la prueba más común para detectar el deterioro cognitivo en personas de edad avanzada. Este test fue diseñado en 1975 por un equipo de psiquiatras del hospital John Hopkins de Nueva York para evaluar las capacidades mentales de personas que podrían padecer demencia. En España se usa la versión adaptada a nuestro país: el Test de Lobo, creado en 1979.

El “Mini-mental” es una herramienta muy útil para detectar el deterioro que causan los síndromes neurológicos, como el alzhéimer o el síndrome confusional agudo, que afectan a las personas de la tercera edad. El Mini-Mental mide la orientación espaciotemporal, la capacidad de atención, concentración y memoria, el cálculo mental, el uso del lenguaje y la percepción visual y la capacidad para seguir instrucciones básicas.

El test se completa en un tiempo de entre 10 y 15 minutos (se compone de 30 preguntas cortas), por lo que puede realizarse con frecuencia. De este modo, se puede observar, por ejemplo, la respuesta de un paciente a un tratamiento concreto.

Como herramienta de diagnóstico, su eficacia es relativa, ya que solo permite hacerse una idea rápida del estado mental del paciente. Son necesarias más pruebas para determinar qué dominio cognitivo está afectado y cuál es el trastorno que lo causa.

Otros tests:

Codex

El Cognitive Disorder Examination (CODEX) es uno de los tests más rápidos que existen para detectar la demencia y el alzhéimer. Está diseñado para que los médicos de los centros de atención primaria puedan determinar si el paciente requiere o no más pruebas que confirmen el diagnóstico. La persona examinada debe memorizar y repetir tres palabras sencillas y dibujar un reloj. En caso de que no se obtuvieran resultados concluyentes, se debe pasar a la segunda parte del test, con preguntas simples sobre su situación.

Prueba de Grober-Buschke

Este test evalúa la memoria episódica de la persona, midiendo su capacidad para recordar palabras que pertenecen a distintas categorías semánticas, como animales, flores, bebidas o trasportes. Sus resultados, sumados al conjunto de datos clínicos, tienen un alto valor predictivo en la detección del alzhéimer, ya que reduce el impacto de otros deteriores cognitivos, como los desórdenes de atención o la comprensión verbal, en su evaluación.

Test de Lawton y Brody

También llamado Escala de Actividades Instrumentales de la Vida Diaria. No es un test cognitivo, sino que evalúa la autonomía con la que la persona puede realizar diversas tareas domésticas. Se ha mostrado eficaz en la detección precoz de la demencia y, sobre todo, para identificar situaciones de dependencia.

SAGE (Self-Administred Geocognitive Examination)

A diferencia de otras pruebas, este test de la Universidad de Ohio puede ser realizado por el propio paciente, por lo que se ha hecho muy popular en internet. Se realiza en unos quince minutos. Sirve para evaluar deterioros cognitivos leves y detectar la demencia en sus fases iniciales. Los propios autores de la prueba requieren que sea un profesional médico quien evalúe los resultados.

Autor: Ramón Rodríguez, Periodista