¿La artritis reactiva se cura y qué es? Síntomas

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

En ciertos momentos el cuerpo puede llevar a cabo acciones que parecen de lo más extrañas, y en algunas de estas se sabe que incluso puede atacarse a sí mismo, debido a las acciones del sistema inmunológico. En el caso de las artritis podemos ver cómo este mismo sistema enloquece y causa estragos en las articulaciones del cuerpo.

Sin embargo, hay una nueva enfermedad que parece no contemplar ningún tipo de recuadro conocido, pues sus efectos parecen generar síntomas que no se corresponden o que no guardan relación entre sí. Sin embargo es una enfermedad que ataca a cierto porcentaje de la población. Esta es la artritis reactiva, y se ha colado entre las enfermedades de la era para ser una de las más complicadas de tratar y al mismo tiempo una de las más dolorosas. Conoce todo sobre este tipo de artritis al seguir en este post.

Qué es la artritis reactiva

Como se sabe, la artritis regular es una enfermedad en la que el sistema inmune del cuerpo comienza a descontrolarse y a atacar a las propias células del cuerpo que se encargan de mantenerlo funcionando. Cuando esto sucede las células que combaten las infecciones atacan las articulaciones, causando que estas se inflamen y se deterioren. Esto es lo que provoca el dolor y la deformación en articulaciones y huesos.

Cuando se da la artritis reactiva esta surge con síntomas de otras enfermedades que no tienen relación entre sí, como pueden ser la irritación y enrojecimiento de los ojos y los problemas en el tracto urinario.

Los médicos conocen esta enfermedad con el nombre de poliartritis reactiva, porque parece atacar a diversa cantidad de órganos y sistemas del cuerpo, causando inflamaciones a lo largo de toda la anatomía, particularmente en la espina y en otras articulaciones en que los tendones conectan con los huesos.

Uno de los casos más conocidos que pueden ocasionar esta enfermedad es la artritis psoriásica, que afecta varias partes del cuerpo, llegando a ocasionar efectos como úlceras bucales y problemas mayores.

Artritis reactiva: síntomas

Debido a la cantidad de condiciones que esta enfermedad puede traer a un solo cuerpo, la cantidad de síntomas es elevada, y además de esto en muchos casos no se sabe de inmediato que se trata de este tipo de artritis, ya que estos síntomas pueden presentarse en cualquier momento y sin necesidad de que se tenga la enfermedad.

La artritis reactiva no se cura, o por lo menos no se ha dado aún con la cura a esta enfermedad, pero puede darse un tratamiento según los síntomas, que pueden ser:

Tracto urinario

Tanto hombres como mujeres pueden presentar problemas en el tracto urinario. En el caso de los hombres se da como muchas ganas de orinar, ardor al orinar y secreción en el pene, mientras que las mujeres pueden presentar inflamación en la vagina y en los ovarios.

Ojos

Suele verse la aparición de conjuntivitis y de enrojecimiento de los ojos, y se pueden dar en el 50% de los pacientes con artritis reactiva urinaria, y en un 75% de los pacientes con artritis reactiva intestinal.

Articulaciones

A diferencia de otros tipos de artritis, las manos y brazos son las partes menos afectadas, mientras que las rodillas, tobillos y pies son las más afectadas, causando dolor e hinchazón en estos lugares.

TratamientoAunque es una enfermedad autoinmune, puede usarse un tratamiento que inhibe los síntomas, pero lo cierto es que se debe de buscar ayuda médica en todos los casos. Para los ojos buscar ayuda oftalmológica, para las articulaciones buscar ayuda reumatológica, para las afecciones del tracto urinario se debe consultar con el urólogo.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.