Diferencias entre Reumatoide y Psoriásica

Artículo y fuentes actualizadas en: diciembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

La medicina como ciencia ha logrado identificar diversas variantes de la artritis, entre ellas, la reumatoide y la psoriásica. Estas dos patologías son las más comunes y como tienen ciertas características en común, a veces es difícil establecer diferencias entre ellas. Lo cierto es que ambas generan inflamación ocular y al ser crónicas, estarán latentes durante toda la vida del paciente, sólo que al ser diagnosticadas a tiempo pueden aliviarse sus síntomas y controlarlas, de modo que sólo se manifieste uno que otro brote ocasional.

Otros de los síntomas que presentan ambos tipos de artritis son: rigidez en las articulaciones, dolor e inflamación. Sin embargo, tanto en su origen como en el tratamiento difieren, por ejemplo, la artritis psoriásica afecta a la columna vertebral, cosa que no sucede cuando se trata solo de artritis reumatoide. En la primera, se pueden ver afectadas una o dos articulaciones, mientras que en la segunda es usual el dolor en varias articulaciones o grupos articulares como en las manos.

Para detectar la artritis psoriásica no hay pruebas específicas, pues sólo basta con analizar las radiografías y los síntomas que presente el paciente. Cuando la artritis es reumatoide, se practican exámenes de sangre para medir el factor reumatoide y allí se determina si el resultado es positivo o negativo.

La artritis psoriásica se caracteriza por afectar asimétricamente a las articulaciones, puede manifestarse en sólo una parte del cuerpo. La artritis reumatoide es simétrica, de modo que afecta ambos lados del cuerpo, bien sea en las piernas, las rodillas o en los brazos. Quienes sufren de artritis psoriásica a menudo presentan inflamación en las articulaciones, justamente al extremo de los dedos y quienes tienen sólo el cuadro reumatoide ven afectadas la parte media de los dedos (articulaciones próximas) y los nudillos.

Es posible que la variante psoriásica afecte la piel y las uñas, pero en la reumatoide no existe este tipo de evidencias. Estas dos patologías se tratan con los mismos medicamentos, entre ellos el Metotrexato y la Sulfasalazina. Los corticoides también se prescriben en ambos casos para disminuir la inflamación, pero no por lapsos prolongados, debido a que pueden empeorar las lesiones en la piel.

Las estadísticas revelan que cerca del 60 por ciento de los pacientes con artritis reumatoide enfrentan la enfermedad en su cuadro más agresivo denominado artritis mutilante, frente a un porcentaje mucho menor que llega a sufrir de las articulaciones con psoriasis.

Finalmente, la artritis reumatoide es mucho más grave que la psoriásica, pues invalida a las personas hasta el punto de que les impide desenvolverse normalmente en sus actividades cotidianas, mientras que en el segundo caso (psoriasis) la patología no los invalida, a menos de que se trate de un cuadro extremo.

Aunque las dos son variantes de la artritis, sus diferencias parten del tratamiento y del abordaje. No hay diferencia alguna entre artritis y artritis reumatoide, es lo mismo porque la raíz de la enfermedad se mantiene y lo que la diferencia de otros tipos es su manifestación clínica. En cualquiera de los casos, lo relevante es recibir un tratamiento acertado para que las articulaciones estén protegidas y se alivie el dolor.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.