La relación de la Fibromialgia y Artritis

Si bien es cierto que la fibromialgia y la artritis son enfermedades con síntomas similares que comparten una característica en particular, la cual se trata de los intensos dolores corporales; son afecciones distintas.

Estas dos enfermedades suelen causar dolores crónicos en las áreas fibrosas del cuerpo, y a su vez generar fatiga, entumecimiento, sobre todo en la mañana, rigidez y mucha sensibilidad a la presión. En líneas generales, ambas causan malestar, no obstante, la fibromialgia ocasiona dolor en todo el cuerpo, pero de manera intermitente, en cambio la artritis afecta específicamente las articulaciones.

Diferencias entre la fibromialgia y la artritis reumatoide

La fibromialgia es una enfermedad atípica, cuyas causas aún no están muy claras, la misma tiene mayor incidencia en la mujeres que en los hombres. La detección de este padecimiento se está haciendo cada vez más frecuente en la población mundial, pero es una enfermedad tan extraña que es casi imposible diagnosticarla en una radiografía, pues todos los signos que el paciente manifiesta, aparecen sin que haya ninguna alteración en el organismo que la evidencien.

Recientes estudios han determinado que el origen de la fibromialgia es neurológico, y específicamente causa un grado de sensibilidad elevado del sistema nervioso central que aumenta los niveles de dolor en el individuo, razón por la cual el dolor musculoesquelético se hace crónico, acompañado por trastornos del sueño, específicamente insomnio. Es importante destacar que no se trata de una enfermedad psiquiátrica que afecte la mente, se trata de una condición netamente física que no pone en riesgo la vida, pero si puede llegar a convertirse en una limitante para quien la padece, pues hasta ahora no se cuenta con un tratamiento que pueda curarla.    

La artritis reumatoide

En cambio sí puede ser detectada por medio de análisis médicos ya que ocasiona alteraciones en el plasma sanguíneo que confirman la existencia de la enfermedad en el paciente, además de presentar importantes cambios orgánicos que suelen ser más severos que los de la fibromialgia, como por ejemplo una seria inflamación en las articulaciones que las afecta visiblemente y que ocasionan un intenso dolor crónico y rigidez que dificulta los movimientos, pudiendo llegar a limitar físicamente al individuo. Cuando esta enfermedad está evolucionando puede ocasionar fiebre, cansancio, inapetencia, la cual incurre en la pérdida de peso.

Fibromialgia reumática

Es posible que la fibromialgia y la artritis coexistan en una misma persona, de hecho el 13% de los pacientes que tienen artritis reumatoide, también padecen fibromialgia, motivo por el cual los síntomas se hacen mucho más intensos que en quienes sólo padecen una de estas dos enfermedades, lo que trae como consecuencia una merma la calidad de vida del individuo.  

Tratar estas enfermedades siempre dependerá del criterio médico, sin embargo los especialistas incluyen en la mayoría de los tratamientos ciertas dosis de analgesicos, acompañados de terapia física y ciertos regímenes de alimentación, entre otros.