La Gota. ¿Qué es?, tratamientos y diagnósticos

Qué es la gota. Sugiere significar un tipo especial de artritis el cual tiende a provocar episodios o etapas repentinas y graves dolores, sensibilidad, enrojecimiento, calor e hinchazón en las articulaciones. Usualmente este padecimiento es capaz de afectar a una articulación a la vez, a pesar de que, la gota tiene tendencia a volverse de condición crónica y puede afectar a varias de las articulaciones.

Las articulaciones que normalmente tienden a ser afectadas con una mayor regularidad, sería la articulación más grande del dedo gordo del pie. Sin embargo, esta afección también puede involucrar a las articulaciones de los tobillos y las rodillas.

Lo que es el dolor y la hinchazón de la gota son generados por el crecimiento del nivel de ácido úrico en la sangre como también en la creación de cristales de ácido úrico en las articulaciones.

¿Te animas a saber un poco más sobre la gota? ¡Te invito a que te quedes bajo estas líneas!

Estos cristales de ácido úrico tienden a ser provocados debido a una hinchazón o alguna inflamación extremadamente dolorosa en las articulaciones. Este ácido úrico lo podemos definir como un elemento que generalmente se origina cuando el organismo indispone productos de desecho, conocidos particularmente como purinas.

Este ácido úrico normalmente se disuelve en la sangre siendo capaz también de atravesar los riñones hasta la orina. En los individuos que sufran de este tipo de afección en sus articulaciones podrían experimentar una subida en los niveles de ácido úrico en el torrente sanguíneo.

Diagnóstico

Para tener la capacidad de diagnosticar la enfermedad de la gota, el especialista  lo tendrá que examinar y le va a solicitar que describa sus síntomas que presente actualmente. Próximamente se tomarán solo algunas muestras de la sangre y se analizaran para así poder tomar medidas del nivel de ácido úrico presente en la misma.

Frente a una suposición de gota, es posible que el especialista sustraiga el líquido de la articulación que se vea comprometida y se logre llevar a cabo la realización de un examen microscópico. Este examen será realizado con el objetivo de poder detectar la presencia de cristales de ácido úrico en la articulación. El descubrimiento de cristales de ácido úrico en el líquido de la articulación resulta como uno de los procedimientos más seguros y efectivos para identificar la gota.

Tratamientos y medicamentos contra la gota

Dentro de algunos de los medicamentos efectivos para poder combatir un acceso de gota podríamos encontrar los antiinflamatorios no esteroideos (AINES), como el ibuprofeno o el naproxeno.

También existen los analgésicos más potentes y efectivos como lo es por ejemplo la codeína, los corticosteroides, la prednisona, y hasta podríamos encontrar la colchicina. Todos estos diferentes tipos de analgésicos son capaces de reducir los dolores y la inflamación.

Esta también la posibilidad de poder aliviar estos dolores colocándose bolsas frías sobre las articulaciones que se vean afectadas.

A pesar de que con estas diferentes modalidades de tratamiento se suele reducir e incluso desaparecer el dolor después de las 12 horas, un especialista podría recetar ciertos fármacos que contribuyan a la reducción de los niveles de ácido úrico.

Además, se les suele suministrar a estos pacientes que sufren de múltiples ataques durante un mismo año o que presenten dolores muy intensos. También aquellos que presentan todos (cetáceos o gotosos), como algunas articulaciones afectadas o que padezcan de nefropatía o cálculos renales de ácido úrico.

Es bastante útil realizar ciertos cambios significativos en el estilo de vida para así poder evitar los nuevos desequilibrios durante la eliminación y desintoxicación del ácido úrico del organismo, como por ejemplo:

  • Disminuir el consumo de las bebidas alcohólicas.
  • Disminuir el consumo de la proteína animal, sobre todo si son carnes rojas.
  • Disminuir el consumo de las bebidas azucaradas.
  • Procurar bajar de peso.
  • Realizar distintos deportes o actividades físicas a diario.
  • Inclinarse por el consumo de alimentos saludables, como lo son las verduras, las legumbres, las frutas, los granos integrales e incluso algunos de los productos lácteos.
  • Beber abundante agua.