Información básica sobre la artritis reumatoide

En la actualidad existen diversos tipos de tratamientos contra el cáncer. Sin embargo muchos de estos pueden llegar a afectar partes de nuestro organismo que se encuentran realmente sanas. Es por ello que en los últimos años se ha presentado una inclinación bastante creciente hacia las terapias alternativas que luchan contra el cáncer, entre ellas te mencionaremos solo algunas:

Vitamina C

Es una realidad, la vitamina C es un antioxidante que promoverá a la oxidación presente en la sangre circular de una manera efectiva, generando así una sangre correctamente oxigenada. Todas las células que se encuentren saludables van a tolerar cualquier tipo de dosis de catalasa que se les implementen. La catalasa es una enzima que se encarga de neutralizar cualquier tipo de oxidación presente en la sangre de inmediato.

Esta enzima es sumamente abundante en nuestro organismo en general, pero en ocasiones puede llegar a provocar tumores de carácter maligno. Esta falta presentada en tejidos cancerosos brinda la capacidad de que la vitamina C con sus capacidades oxidativas suprima las células malignas.

La comparación con las terapias convencionales sería que bien sea quimioterapia, cirugía o radiación, todas estas matan células tanto sanas como cancerosas. Muchas de las células que usualmente se ven afectadas serían las pertenecientes al sistema inmunológico. Los especialistas en estos tratamientos deben estudiar minuciosamente qué daño tendrán las células sanas, para que de esta forma no se mate al paciente con el tratamiento que se intenta salvarlo.

Es por esta razón que la radiación y la quimioterapia deben contar con ciertas interrupciones. Sin embargo, la infusión de vitamina C es una terapia natural que no refleja este tipo de daños colaterales. En ocasiones llegan a ser igual de efectivos que los anteriormente nombrados sin afectar al paciente.

Epigenética

Muchos son los científicos y especialistas que se encuentran muy motivados y positivos en cuanto a la epigenética, siendo posiblemente una de las innovaciones más destacadas del genoma humano, ya que cuenta con la capacidad de modificar los hábitos nutricionales. De una forma más sencilla, ya el culpar a nuestros genes no será una opción, tendremos que asumir nuestro comportamiento.

Se sabe que muchos hábitos como el comer en exceso y fumar pueden llegar a modificar los enlaces epigenéticos haciendo que los mismos se vean expresados con mucha fuerza mientras que los genes encargados de la longevidad se van debilitando con el paso del tiempo.

Lo excitante de esto sería la modificación de los comportamientos y hábitos teniendo como resultado la misma modificación de los genes. Un hábito malo de nuestros ancestros o propios programaran nuestros genes para que se coloquen en nuestra contra.

El hecho de mejorar nuestros hábitos reprogramar nuestros genes para que los mismos funcionen a favor nuestro y no en nuestra contra. Siendo así una ventaja extra que le podríamos brindar a nuestras generaciones futuras.

Tratamientos naturales

Algo que se debería tomar en cuenta sería el tipo de alimentos que se consumen, los hábitos y los ejercicios físicos. Esto con el fin de optimizar las habilidades curativas que posee nuestro organismo.

Múltiples estudios demuestran que al poseer una dieta baja en grasas, un consumo moderado de proteínas y azúcar junto a uno más elevado de vegetales podría mejorar nuestra salud porcentualmente. Además de contar con diferentes tipos de ejercicios físicos o aeróbicos.

Algunas investigaciones más actualizadas recomiendan analizar planes de acción en cuanto al estilo de vida para así poder ayudarte a retardar la expansión y propagación de cánceres de tipo pre existente. Es por ello que un correcto asesoramiento sobre el estilo de vida y la dieta del paciente podría salvarle la vida.