Insomnio y los problemas para dormir

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

El insomnio es un trastorno del sueño muy común en la población, caracterizado porque las personas disminuyen la capacidad que tienen para dormir. En líneas generales, se manifiesta de diferentes formas: se le llama insomnio de inicio cuando hay problemas para conciliar el sueño en un lapso menor de media hora, mientras que se le denomina insomnio de mantenimiento, cuando la persona se despierta constantemente y descansa en menor tiempo.

Esta situación puede afectar enormemente la calidad de vida de quien la padece, ya que el cansancio con el que se mantiene la mayor parte del día interfiere con su desempeño y rendimiento laboral, aparte de provocar el deterioro social, de acuerdo con los especialistas.

En efecto, es esencial indagar sobre cómo vencer el insomnio, ya que es aconsejable que una persona duerma, en promedio, durante 7 horas y media. Así que, bajo la categoría de “poco dormidores”, entran las personas que sólo pueden conciliar el sueño durante 4 horas. Por otro lado, los “grandes dormidores” pueden dormir por espacio de 10 horas, lo cual se considera normal.

De acuerdo con el diagnóstico, el insomnio se divide en temporal y crónico, todo según si permanece por días, semanas, por meses o inclusive, por años. La preocupación y la ansiedad influyen a la hora de conciliar el sueño, pues las personas vulnerables son las perfeccionistas y exigentes que siempre quieren tenerlo todo bajo control.

¿Cuáles son las causas del insomnio?

Comúnmente, es usual que en consulta los especialistas tengan que escuchar el testimonio de que “el dolor no me deja dormir”, esto cuando la persona padece alguna enfermedad que interfiere con sus patrones de sueño. Sin embargo, las causas médicas están relacionadas con desbalances metabólicos y los trastornos hormonales, entre otras enfermedades de tipo neurológico, reumatológico, además de las patologías cardiovasculares y digestivas.

Aunado a ello, los pacientes que tienen cefaleas, fibromialgia, problemas urológicos o renales tienen dificultades para dormir, al igual que las embarazadas y las mujeres con menopausia. De hecho, la depresión, la esquizofrenia y otras enfermedades mentales pueden alterar el sueño, incluyendo síndromes como la apnea del sueño.

De igual modo, en el insomnio y los problemas para dormir tienen que ver los elementos del entorno, como por ejemplo, el consumo de ciertos medicamentos o sustancias, el trabajo nocturno o los viajes hacia otras localidades totalmente diferentes al lugar de residencia.

Cómo dormir cuando tienes insomnio

El primer paso para corregir la situación, es determinar cuál es la causa del insomnio. El estrés puede ser un motivo para no poder conciliar el sueño, más cuando el paciente se somete a un círculo vicioso en lugar de hacerse cargo del asunto. Pensar en exceso incrementa la preocupación, más si se involucra el componente emocional.

De tal manera que, es crucial corregir los malos hábitos y ver las cosas desde otro punto de vista. Lo primordial es establecer una hora precisa para acostarse, también para levantarse, a fin de acostumbrar al organismo a conciliar el sueño, esto permite reprogramar el cerebro para que el descanso sea prolongado.

Para quienes acostumbran levantarse tarde por el insomnio, deberán reducir el tiempo que permanecen en la cama para dedicarla realmente a las horas de sueño, mientras se eliminan las siestas en el transcurso del día. Lo importante acá es que la habitación sea percibida como un lugar de descanso y relajación.

Una de las pautas a seguir, es acostarse únicamente cuando se tenga sueño. Evita encender el televisor, comer o leer en la cama. También, es útil incorporar una alimentación saludable, practicar ejercicio, evitar el cigarrillo y la ingesta de bebidas alcohólicas. Finalmente, evita tomar medicamentos sin la autorización de un especialista.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.