¿Ese bulto bajo la lengua puede ser cáncer de glándulas salivales?

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

El cáncer de glándulas salivales es un tipo poco común de tumor de cabeza y cuello que aparece sobre todo en personas entre 50 y 70 años.

Las glándulas salivales son los órganos que producen la saliva. La saliva protege contra las caries, sirve para empezar a digerir los alimentos y para que sean más fáciles de tragar, favorece que sintamos el sabor de los alimentos, y lubrica la boca y la protege contra las infecciones.

Las personas tenemos tres parejas de glándulas salivales principales: las parótidas —las más grandes, situadas por delante y debajo de las orejas—, las submandibulares y las sublinguales (como su nombre indica, las primeras están debajo de la mandíbula y las segundas, debajo de la lengua). También existen multitud de glándulas menores distribuidas por la boca, la nariz y la laringe.

¿Qué es el cáncer de glándulas salivales?

El cáncer de glándulas salivales es un tipo poco frecuente de tumor maligno de cabeza y cuello que aparece sobre todo en personas entre 50 y 70 años. Lo más habitual es que afecte a la glándula parótida, y el tipo más frecuente se denomina carcinoma mucoepidermoide.

No se sabe con certeza por qué sucede, pero sí se conocen algunos factores que suponen un riesgo: la radioterapia en la zona de la cabeza y el cuello, la edad avanzada y la exposición a algunas sustancias —como el plomo, el asbesto o los derivados del caucho— en el trabajo.

Tengo un bulto: ¿será cáncer?

La mayoría de los cánceres de las glándulas salivales se manifiestan como un bulto en la glándula afectada, que no duele y que va creciendo. Si esto te ocurre, no demores en consultar con tu médico. Sin embargo, no significa que tengas cáncer: la mayoría de los tumores de las parótidas (hasta un 80 %) son benignos. La probabilidad de que el bulto sea maligno aumenta si afecta a las otras glándulas, sobre todo a las sublinguales.

Otros síntomas por los que debes acudir a tu médico son la dificultad para tragar, el adormecimiento o debilidad en un lado de la cara, o el dolor facial que no se quita.

¿Qué pruebas van a hacerme?

Si tienes cualquiera de los síntomas mencionados, además de una exploración física completa tu médico puede pedirte pruebas de imagen, como una resonancia magnética nuclear (RMN) o una tomografía axial computarizada (TAC).

También te realizará una biopsia, esto es, cogerá una muestra del bulto sospechoso para analizarla en el laboratorio y de esta manera determinar si el tumor es benigno o maligno, así como el tipo exacto. En la mayoría de los casos esto se hace aspirando con una aguja fina (técnica denominada PAAF), pero a veces es necesario coger un trocito o incluso el bulto entero, mediante cirugía.

Tengo cáncer: ¿cómo me lo van a tratar?

Si te han diagnosticado de cáncer y este se sitúa en una glándula accesible, el principal tratamiento es el quirúrgico. Como es necesario extirpar todo el tumor, la cirugía suele extenderse a los tejidos sanos alrededor del tumor y, a veces, a los ganglios del cuello, para tener un margen de seguridad.

En muchos casos se aplica radioterapia, bien sola (si el cáncer no se puede operar), bien después de la cirugía, para complementarla. Por lo general, la quimioterapia se usa cuando el cáncer está avanzado o cuando es recidivante, es decir, cuando vuelve a aparecer.

El tratamiento del cáncer de las glándulas salivales puede tener algunas complicaciones. Dado que la parótida envuelve el nervio facial, después de la cirugía a veces queda, en mayor o menor grado, una parálisis de la zona de la cara inervada por él. Se produce una debilidad de los músculos faciales de un lado, lo cual causa dificultad para cerrar el ojo y para sonreír. Según el nivel de afectación, existen tratamientos rehabilitadores y quirúrgicos para mejorar estas secuelas.

El tratamiento también puede causar sequedad de boca, caries, alteraciones del gusto, infecciones y otros efectos molestos. Todos ellos pueden aliviarse. Pregunta a tu médico la forma de enfrentarlos incluso antes de someterte al tratamiento para el cáncer.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.