Fumar puede producir cáncer de Orofaringe

El cáncer orofaringe. afecta directamente la boca y la faringe, y tiene diversos factores de riesgo que pueden ocasionar no solo que se extienda, sino también que se vuelva más severo en el área en que se está dando.

Los factores de riesgo más comunes de la enfermedad son el tabaco y la contaminación ambiental. En este post conocerás cómo interviene el tabaco en la recuperación de la enfermedad.

El cáncer orofaringe: una enfermedad moderna

En estos tiempos, en que la contaminación ha hecho gran mella en la forma de vida y en que el tabaco es sumamente fácil de conseguir y de consumir, los pacientes de cáncer de pulmón y cáncer orofaringe han aumentado.

Cada vez son más las personas que disfrutan de un cigarrillo, o de cualquier otra forma de consumo del tabaco, lo que implica un alto riesgo de padecer enfermedades como la periodontitis, el enfisema, los problemas pulmonares y también de cáncer. Todo esto ha convertido estos en unos tiempos muy peligrosos.

Las estadísticas han posicionado al cáncer orofaringe en un lugar elevado de la lista de los cánceres más comunes, siendo que incremente el saldo de pacientes con cada año que pasa, y lo peor es que los pacientes que sufren la enfermedad no parecen querer dejar los malos hábitos.

Fumar y este tipo de cáncer

Este tipo de cáncer incrementa el riesgo de ser padecido mientras mayor sea el consumo de tabaco, y es que los aditamentos con que cuentan los populares medios de consumo tienen además sustancias nocivas para la salud.

No obstante muchas personas han tomado a la ligera dicho asunto, y hay incluso quienes fuman cuando ya se han enterado de que padecen la enfermedad, puesto que la adicción ha sido más importante que sus deseos de seguir viviendo. Hay incluso quienes se les ha visto fumar durante tratamiento con radioterapia, lo que es evidentemente nocivo y contraproducente en todo sentido.

¿Se puede fumar durante la quimioterapia?

Como bien se sabe, la quimioterapia es un tratamiento mediante el cual se busca reducir el tamaño y el número de células cancerosas del cuerpo, de forma que se puedan eliminar de una forma eficiente.

Este tratamiento consta de medicamentos con los que se busca atacar las células dañadas directamente, y que puede ayudar a que remitan diversos tipos de cáncer. No obstante hay quienes piensan que pueden seguir fumando durante dicho tratamiento.

No es necesario recordar a las personas que fumar, en cualquier momento del tratamiento, es una manera de acelerar los efectos de la enfermedad y convertir el tratamiento entero en una pérdida de tiempo, por lo que no se recomienda para nada el consumo de tabaco en ningún momento.