Marcadores tumorales para cáncer de ovario

El cáncer es de las enfermedades que, desde que se descubrió y hasta nuestros días, tiene la capacidad de, con su sola mención, sobrecoger hasta al más valiente. No puede negarse que no importa el estilo de vida que lleves, al escuchar sobre esta enfermedad o ver que alguien cercano a ti la padece, es posible que te pongas un poco nervioso.

Ahora, lo cierto es que aunque es una enfermedad que puede aterrar a más de uno, también es una enfermedad tratable si se logra diagnosticar en un momento propicio. Los marcadores tumorales son una manera de ayudar a que esto ocurra.

Qué es un marcador tumoral

Una vez que el cáncer ha entrado en alguno de los tejidos u órganos del cuerpo, el organismo, en respuesta, comienza a producir una cantidad elevada de sustancias. Lo cierto es que estos marcadores pueden producirlos tanto los órganos sanos como las propias células cancerosas, y se dan incluso en situaciones de tumores benignos. No obstante, cuando se da el cáncer estos marcadores aumentan de manera exponencial.

Se encuentran en las sustancias del cuerpo, como la orina, las heces, la sangre, en tejidos tumorales o en tejidos sanos de los pacientes con cáncer. Muchos de estos marcadores se han caracterizado y se utilizan comúnmente en la ciencia médica y han ayudado en infinidad de casos.

Lamentablemente no se ha encontrado un tipo de marcador “Universal” que pueda comprobar la existencia del cáncer, pero en los estudios se han conseguido grandes avances.

Cómo se utilizan los marcadores tumorales

Los marcadores tumorales hoy en día se utilizan como un medio para diagnosticar y, en muchos casos, luchar contra la presencia del cáncer en el cuerpo. Aunque de momento la presencia de los marcadores tumorales no son suficiente para diagnosticar la presencia de cáncer; sólo para sugerirla. Es por ello que esta prueba se lleva a cabo en conjunto con otras pruebas como biopsias y resonancias con el fin de diagnosticar el cáncer.

Marcadores tumorales para cáncer de ovario

Se conoce que a fechas actuales, el cáncer de ovario es de los más difíciles, si no el que más, de diagnosticar. El lugar en el que se aglomeran las células cancerosas hacen que sea muy difícil palparlo en pruebas ginecológicas, y las pruebas más avanzadas pueden confundirlo con un tumor benigno, ya que no son 100% confiables.

La prueba más común es la del CA-125 para el cáncer de ovario. Esta es una proteína que se encuentra en la sangre comúnmente, pero que al parecer se eleva una vez que se padece de cáncer de ovario. El problema con esta manera de diagnosticarlo, es que no es definitiva, ya que hay enfermedades además del cáncer de ovario que pueden hacer subir los valores de CA-125. Otro de los problemas con que se enfrenta este marcador tumoral es con el hecho de que también hay mujeres que no parecen resentirse en los niveles de esta proteína cuando padecen el cáncer. Esto quiere decir que no aumenta sus niveles en sangre.

También se sabe que puede darse un incremento del nivel de este compuesto cuando el tumor es benigno o si se  se trata de quistes ováricos. Es por ello que el cáncer de ovario sigue siendo de los más difíciles de diagnosticar, aunque se lleven a cabo diversos tipos de pruebas.