Tumores de bajo potencial maligno

Lo que caracteriza la enfermedad del cáncer es la aparición de tumores en los lugares atacados. Pueden alojarse dentro de órganos como el hígado, el páncreas, el colon y muchos otros. Pero uno de los más peligrosos es el cáncer de ovario, pues cuando este cáncer aparece resulta particularmente difícil diagnosticarlo, al no existir pruebas concluyentes que puedan dar con la enfermedad de forma definitiva.

Es por ello que en algunos casos se pueden encontrar también tumores con bajo potencial, y otros que se conocen como quiste ovárico maligno. Conoce cuáles son estos tumores en este post.

Qué es el cáncer de ovario

El cáncer es una enfermedad que se caracteriza por la proliferación de células a nivel corporal. Como sabemos, las células tienen la labor de reproducirse por medio de división, remplazando a aquellas que han envejecido o han muerto y no pueden cumplir sus funciones.

Cuando el cáncer surge en el cuerpo esto se debe a que las células comienzan a dividirse de forma espontánea y descontrolada, por lo que hay un número ingente de ellas en el órgano en el que se ha iniciado la división. Cuando esto sucede las células se agrupan, de forma que se crean las masas que se conocen como tumores.

El cáncer de ovario se origina dentro del aparato reproductor femenino, siendo el lugar de anidación de tumores. Un tumor ovárico maligno es muy difícil de ver por el lugar tan recóndito en que se encuentra, y es por ello que a veces puede confundirse con un tumor de bajo potencial.

Tumor de bajo potencial maligno

El tumor de bajo potencial es cuando se forman anomalías celulares en los tejidos que recubren los ovarios. Estos quistes ováricos presentan en su sintomatología dolores e hinchazón en el abdomen del paciente.

Las pruebas que tienen como objetivo examinar los ovarios cumplen también con la función de definir si hay quiste ovárico maligno o tumores de bajo potencial, siendo más sencillo encontrar estos últimos.

Como su nombre bien lo indica, estos tumores no tienen muchas probabilidades de convertirse en un quiste ovárico maligno y de presentar síntomas cancerígenos, pero aun así puede cambiar el pronóstico.

Tratamiento

Es importante que se consulte siempre al ginecólogo con el fin de evitar problemas de esta índole, sobre todo si se les ha dado tiempo a los tumores de madurar. Dependiendo del estado de la enfermedad y el estadio en que se encuentre pueden ser requeridas cirugías menores para extirpar los quistes, o puede ser necesaria inclusive una histerectomía.