Las terapias alternativas en el cáncer, ¿podemos confiar en ellas?

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

¿Son fiables las terapias alternativas en el tratamiento del cáncer? ¿A cuáles podemos recurrir? ¿Cuáles cuentan con evidencias científicas?

Existe, por desgracia, un amplio elenco de terapias pertenecientes a la llamada medicina alternativa que, sin contar con ninguna prueba de su eficacia, gozan de una gran aceptación, llegando a ser utilizadas en ocasiones como sustitutos de tratamientos tan importantes como los oncológicos. Por si esto fuera poco, muchas de estas terapias pueden tener efectos altamente perjudiciales en los pacientes con cáncer. Para arrojar algo de luz sobre este espinoso y controvertido asunto, hemos preparado este artículo en el que hablamos sobre qué cosas pueden ayudarte y cuáles debes evitar si estás recibiendo tratamiento para el cáncer.

Terapias a base de suplementos vitamínicos y productos derivados de plantas

Aunque existe la creencia generalizada de que lo “natural” nunca puede tener efectos perjudiciales, lo cierto es que esto, ni mucho menos, siempre es cierto. Al contrario, existe una gran cantidad de hierbas y productos derivados de las plantas que presentan un enorme riesgo de desencadenar efectos secundarios y a menudo interactúan con otros medicamentos. Tanto es así que, si se está recibiendo quimioterapia o radioterapia, los productos naturales están completamente contraindicados. Este es el caso de la hierba de San Juan, la cual altera gravemente la eficacia de la quimioterapia. Además, no hay que olvidar que estos productos pueden estar contaminados con pesticidas o metales pesados.

En cuanto a los suplementos vitamínicos, lo recomendable es evitar el consumo en exceso de vitamina A y C, además de otros antioxidantes. Esto se debe a que, durante la quimioterapia y la radioterapia, estos productos pueden disminuir la eficacia de ambas terapias. Su consumo también está desaconsejado en el caso de que se tome medicación anticoagulante o se vaya a realizar una intervención quirúrgica.

Terapias basadas en la manipulación del cuerpo

Dentro de este abanico de terapias, los masajes pueden tener un resultado positivo en el manejo del dolor y la ansiedad. No obstante, deben utilizarse con mucha precaución, sobre todo en pacientes con metástasis óseas debido al riesgo de que se produzcan facturas. Tampoco son recomendables en el caso de que el paciente sufra trombocitopenia o esté tomando medicación anticoagulante, ya que aumenta el riesgo de que aparezcan hematomas. Aunque puede resultar evidente, es necesario recordar que tampoco deben realizarse masajes sobre los tumores o sobre tejidos dañados por la cirugía o la radiografía.

En cuanto a otras terapias como la osteopatía, la reflexología o el shiatsu,lo cierto es que, aunque no existen evidencias de que puedan causar daños en personas con cáncer, tampoco las hay sobre su utilidad como terapias alternativas eficaces en el tratamiento de esta enfermedad.

Terapias de relajación y toma de conciencia

Yoga, meditación, kinesiología, sofronización, hipnoterapia… Aunque ninguna de estas terapias ha demostrado eficacia terapéutica en el tratamiento del cáncer, algunos estudios han demostrado que el yoga puede ayudar a las personas con esta enfermedad a reducir la ansiedad, la depresión, la fatiga y el estrés, además de mejorar la calidad del sueño y el estado de ánimo.

De una forma muy similar actúa la meditación, que disminuye de forma directa los niveles de estrés y ansiedad, mejorando la calidad del sueño y el equilibrio emocional.

Terapias con enfoque en la mente

Son las más peligrosas de todas. Las terapias descendientes de la Nueva Medicina Germánica como la Bioneuroemoción o la biodescodificación no están respaldadas por ninguna evidencia científica y carecen de toda credibilidad. Además, contradicen lo que la ciencia ha conseguido esclarecer sobre el cáncer, lo cual las hace más peligrosas si cabe. Hacemos hincapié en estos hechos porque, lamentablemente, cada vez son más las personas que acuden a estas terapias buscando una cura a su enfermedad, incurriendo en actitudes negligentes que, lejos de ayudarles, solo les llevan a empeorar y poner en grave riesgo su vida.

Autor: Purificación Salgado, Periodista

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.