Carcinoma de células escamosas de la piel

El carcinoma células escamosas es un tipo de cáncer que se caracteriza por el crecimiento descontrolado de las células llamadas queratinocitos de la epidermis. En la capa externa se aprecian costras de color blanquecino que en algunos casos pueden llegar a ser dolorosas.

Tales costras  van aumentando su tamaño paulatinamente así como también van afectando el aspecto de la piel por completo; hasta el punto de tener llagas que sangran y nunca sanan por completo.

Características del carcinoma células escamosas

Los primeros síntomas de esta enfermedad, por lo general, se manifiestan en zonas como el rostro, brazos y manos ya que suelen estar al descubierto. Es mucho más común en personas de pieles más claras ya que la falta de melanina (pigmentación) puede dejar con menor protección a la piel contra los efectos del sol y otros agentes externos.  

Las lesiones suelen ser de color rosado a rojo variando su tamaño desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros. Otra característica es que al tocarlas son muy sensibles y por ello los pacientes pueden pensar que se trata de un golpe fuerte. Se suele dejar pasar un tiempo de espera para que sanen pero nunca sucede y se recurre de la ayuda médica pasado mucho tiempo. Cuando empiezan a sangrar, es señal de un carcinoma escamoso infiltrante.

En todo el mundo es la segunda forma más común de cáncer de piel. En general, se piensa que en parte ocurre por un mal cuidado de la piel al exponerla a productos de belleza con químicos muy fuertes o agresivos; así como a la constante exposición al sol a causa del daño de los rayos ultravioleta. Sin embargo, cada caso es diferente así como las causas en particular.

Diagnóstico del  carcinoma células escamosas

El carcinoma de células escamosas de la piel se diagnostica por medio de un examen físico general; dando importancia a la zona que parece estar afectada. Se toman muestras de cada costra y se procede a realizar una citología para analizar más a fondo las células que los componen.

Si bien los carcinomas de células escamosas pueden desarrollarse en cualquier parte de la piel y las superficies de la mucosa, se encuentran con mayor frecuencia en la cabeza, el cuello y las superficies expuestas al sol de los brazos, las manos y las piernas.

Factores de riesgo y prevención del carcinoma células escamosas

Varios factores en la historia médica general son importantes para el diagnóstico y la posterior planificación del tratamiento. Existe la posibilidad de una predisposición o trastorno genético. La prevención puede ser un gran aliado para las personas propensas a padecer esta enfermedad por herencia familiar.

El uso de bloqueadores solares de buena calidad puede ayudar a esquivar los efectos de la luz solar. También, se puede minimizar el uso de maquillajes y cremas que poseen componentes que afecten a la piel negativamente.

No todos los productos que salen al mercado son testeados para comprobar su efecto sobre la piel. Se recomienda evitar el consumo de aquellos que tengan dudosa procedencia