Seguimiento y revisiones de la celiaquía

La enfermedad celíaca es un tanto difícil de diagnosticar, pues sólo afecta al 1% de la población y muchas personas aún no han sido diagnosticadas por la ausencia de los síntomas. Su manifestación clínica también suele ser variable, marcada por el grado de malabsorción.

Generalmente, en los pacientes con celiaquía: el seguimiento y las revisiones son vitales, una vez que se ha confirmado el diagnóstico. Vale acotar que todo parte de una dieta sin gluten, seguido de un análisis serológico. La asesoría de un nutricionista es vital, puesto que es la persona más idónea para supervisar la evaluación del paciente celíaco.

Alguien que no esté consciente de la enfermedad, está propenso a sufrir de linfomas y adenocarcinomas que usualmente afectan el intestino delgado. Mientras aún se estudia la aplicación de terapias con nuevos fármacos, la persona debe enfocarse en cuidar su alimentación todos los días.

Seguimiento de la enfermedad celíaca

La celiaquía produce una inflamación en las mucosas del intestino delgado, todo producto de la ingesta del gluten. Su origen es autoinmune y afecta a las personas que son más susceptibles a nivel genético. No hay una edad en específico para que se desarrolle la enfermedad.

Alguien que tenga celiaquía, debe hacerse chequeos permanentemente para monitorear los efectos de la dieta y prevenir una serie de trastornos vinculados con esta enfermedad crónica. De hecho, la única garantía de mejoría que tienen, es una dieta muy estricta, libre de gluten. Con el tiempo, los síntomas desaparecerán y el intestino comenzará a recuperarse de forma gradual.

Recientemente, el Ministerio de Sanidad de España publicó un protocolo para el diagnóstico precoz de la celiaquía, donde enfatiza que es fundamental hacerles un seguimiento permanente a los pacientes para verificar cómo evolucionan los síntomas, sobre todo en los niños, quienes deben cumplir con la dieta a cabalidad.

El control será variable, conforme a la edad del paciente. En un lapso de 6 a 12 meses el organismo logra rehabilitarse, normalizando los anticuerpos celiaquía. De tal forma, muchos recuperan el apetito, al tiempo que desaparece la distensión abdominal y logran subir de peso.

Antitransglutaminasa: valores celíacos

La antitransglutaminasa es útil al momento de diagnosticar la enfermedad celíaca. En líneas generales, al instante de determinar los valores de celiaquía, se mide la relación entre el nivel de tTG y el daño que presenta la mucosa, a fin de anticiparse a los resultados que arroje la biopsia intestinal.

Cuando el paciente responde de forma positiva a la dieta sin gluten, el control de la enfermedad puede ser anual, a través de una serie de test a los que debe someterse, que evalúan la presencia de vitamina B12, el calcio, la hemoglobina, el hierro, el ácido fólico, mientras se analiza la tiroides y los niveles de albúmina sérica.

De igual modo, en el abordaje de esta enfermedad es importante la conformación de un equipo interdisciplinar que certifique que en verdad el paciente está siguiendo una dieta equilibrada, con todos los aportes nutricionales.

Un descuido, puede propiciar la aparición de otras enfermedades, por lo cual en cada revisión se acostumbra a evaluar los niveles de triglicéridos, aparte de analizar el balance hormonal, la orina, la presencia de parásitos en las heces y los anticuerpos anti-tiroideos.

Y es que la enfermedad celíaca se acentúa cuando el gluten interactúa con ciertos elementos genéticos y del entorno. Al ser una proteína con altos componentes de glutamina y prolina, no es asimilada correctamente. Con frecuencia, la reacción se da con una inflamación inmediata que desencadena atrofia de vellosidades.