Mi pareja tiene depresión y no se que hacer

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Mi pareja tiene depresión

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que disminuye significativamente la capacidad de disfrutar de las actividades y  las relaciones que antes resultaban placenteras en nuestra vida.

Derivado de esto la vida en pareja puede verse afectada notablemente. La pareja es la persona que mayor carga soporta en la vida cotidiana.  Por ello, es fundamental saber a qué nos estamos enfrentando y conocer cómo podemos ayudar a nuestra pareja, ofreciendo nuestro apoyo para que se recupere lo más rápido posible.

A continuación, vamos a presentarte el perfil de la persona que padece una depresión, cuáles son sus síntomas y cómo podemos actuar para obtener resultados visibles en poco tiempo.

Perfil de la persona depresiva. Síntomas

Para poder ayudar a nuestra pareja es importante que conozcamos el perfil de una persona depresiva. Es imprescindible conocer con todo lujo de detalle su sintomatología. Sabiendo el comportamiento de nuestra pareja, podremos ayudarle a superar la enfermedad que sufre de una manera más positiva.

Seguramente si tu pareja está atravesando un episodio de depresión, habrás notado que ha cambiado ciertos aspectos de tu vida en común con él o ella: Por ejemplo, se ha vuelto poco comunicativa, está más irritable, notas que se ha vuelto más negativa, ha descuidado notablemente su aspecto personal, apenas tiene deseo sexual etcétera. Estos son solamente algunos de los síntomas generales que podrás detectar en una etapa temprana de la enfermedad.

mi pareja sufre depresión

Ahora vamos a mostrarte los síntomas que puede padecer una persona con depresión. Seguro que algunos de ellos te resultan familiares:

  • Pérdida importante del interés o capacidad de disfrutar de actividades que normalmente eran placenteras en la pareja.
  • Ausencia de reacciones emocionales ante acontecimientos que habitualmente provocaban una respuesta positiva y alegre en la persona.
  • Pérdida de peso notable.
  • Ganancia de peso notable.
  • Pérdida del apetito.
  • Disminución del interés sexual con su pareja.
  • Sensación permanente de cansancio.
  • Insomnio o diferentes hábitos de sueño.

Solamente, hemos indicado algunos de los síntomas más notables y generales que podemos detectar en nuestra pareja a simple vista, pero, también pueden presentarse otros síntomas que no podamos observar con total claridad. Por eso, es recomendable consultar con un especialista en estos casos para saber cómo podemos actuar y ayudar a nuestra pareja a superar la depresión.

Convivir con una persona depresiva 

Convivir con una pareja que padece una depresión puede ser complicado, ya que, nuestra vida íntima y familiar se verá afectada. En estos casos lo mejor es aceptar la enfermedad y buscar la ayuda adecuada de un profesional para superar la enfermedad con éxito. Recuerda que tu pareja no debe de sentirse sólo en este tránsito. Todos podemos necesitar ayuda de nuestra pareja en un momento determinado de nuestra vida.

Nuestras recomendaciones para que la convivencia con tu pareja sea llevadera en todo este proceso son las siguientes:

  • Muestra comprensión y empatía con tu pareja. Cuestiones sus pensamientos o sentimientos en esta etapa de la enfermedad. Si la persona con depresión no se siente escuchada, valorada se encerrará más en si misma y esta situación incrementará la sensación de malestar, y desánimo. Necesitan personas asertivas y empáticas que no le juzguen, además de que le muestren comprensión. Muchas veces las personas con depresión solamente necesitan una persona que estén a su lado.
  • No personalices la situación. Normal que sientas impotencia en este momento incomprensión, y ver que esa persona amada no tiene deseo de vivir la vida como nosotros queremos. Lo más importante, es que tengas presente que si tu pareja padece una depresión todas estas conductas son manifestaciones de la enfermedad. Es recomendable que si detectamos estos síntomas en una etapa temprana de la depresión nos pongamos en contacto con un profesional especializado en depresiones.
  • A tu pareja ni le presiones. Por desgracia, depresión exige de tiempo y tiene muchos altibajos. Las personas que padecen depresión no suelen responder bien a las presiones ajenas.
  • No sobreprotejas a tu pareja. La sobreprotección no le ayudará necesita sentirse útil y participar en actividades diarias que le provean de nuevas sensaciones y emociones.
  • Alégrate siempre de los pequeños avances y refuerza estos mismos por muy pequeño cualquier comportamiento que sea positivo lo debemos de considerar un avance. Esto, aumentará la probabilidad de que se mantenga en el tiempo.
  • Piensa que tu pareja tiene depresión, tú no la pareces por eso es importante que tú también cuides tu salud mental. Sigue disfrutando de tus actividades, personales y aficiones no te sientas culpable si la otra persona no quiere participar contigo. Tienes que apoyar a tu pareja, pero también tienes que cuidar los espacios que te hacen feliz es que mantener a tu lado a una persona deprimida desgasta mucho.
  • Lo más importante es tener paciencia con la persona que está deprimida. Al final es una enfermedad más y tenemos que tener paciencia como en otros casos.

Cómo ayudar a tu pareja con depresión 

La depresión tiene un impacto directo en la pareja de quién la sufre, en consecuencia, mira en el resto de la vida familiar e incluso en su trabajo y relaciones personales con sus amigos. Seguramente te habrás preguntado: qué puedes hacer o cómo puedes ayudar a tu pareja.

A continuación, vamos a mostrarte algunas pautas que deberás de llevar a cabo para ayudar a tu pareja.

  • En primer lugar, busca la ayuda profesional.
  • En segundo lugar, acepta que sufre una enfermedad y ayuda a tu pareja a superarla con las pautas que te indique el especialista.

Es importante que animar a tu pareja a solicitar ayuda de un profesional. La depresión es una enfermedad seria y requiere de la ayuda de un profesional. En algunas ocasiones incluso puede requerir de un tratamiento farmacológico.

Deberás de normalizar el hecho de tener que buscar ayuda externa, ya que tú no eres la persona indicado para diagnosticar  el tipo de enfermedad o el tratamiento profesional que necesita tu pareja. Es necesario que aceptemos en la familia la existencia de la enfermedad para poder convivir con ello adecuadamente.

Padecer una enfermedad de este tipo es complejo. Muchas veces la persona que sufre la depresión no la acepta en un primer momento. Sin embargo, con el tratamiento adecuado se pueden ver mejorías notables en poco tiempo.

La ruptura de la pareja como resultado de la depresión

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que puede afectar negativamente a la dinámica de pareja. Además, puede llegar a provocar discusiones constantes, seguridad emocional en la persona que no padece la enfermedad. Una persona con depresión no elige estar así y por eso no es correcto responsabilizar la de su estado emocional.

Es necesario comentar que la depresión puede causar estragos y rechazo en la relación de pareja. Pero también debes tener en cuenta, esto le pasa con otros campos de su vida como el trabajo o las relaciones personales con otras personas de su entorno.

Por eso, si crees que tu pareja tiene depresión o notas que tiene los primeros síntomas es mejor que sigas estos consejos que te hemos indicado.  Pero, además, contactes con el profesional adecuado para poder ayudarle a superar cuanto antes la enfermedad.

Tengo depresión y mi pareja no me entiende

La depresión no es una enfermedad tan simple de tratar. Es un trastorno de la mente cruel y consume a largo plazo a la persona que lo padece y a las personas que conviven con la persona que está enferma.

Muchos profesionales nos hablan de una realidad que a veces pasa inadvertida a los ojos humanos. Una depresión tiene un impacto directo en la pareja de quién la sufre, consecuencia también en el resto de la familia. La dificultad no está en el hecho de asumir la presencia de dicha enfermedad el problema se halla nuestra incapacidad para entender y abordar con solvencia este tipo de condiciones.

Por eso, es necesario externalizar el problema y solicitar ayuda a un profesional cualificado. A menudo, hay que hacer frente a determinados hechos para los que nadie está preparado a nivel afectivo.

Por ejemplo, persona que padece una depresión desea estar sola, no quiero establecer contacto físico, ha dejado de interesarse por nuestras preocupaciones y problemas cotidianos, para convertirse en una sombra desdibujada que se descuida incluso a sí mismo.

Cuando la persona que más queremos parece este tipo de enfermedad la vida pierde su orden y sentido. Si nuestra pareja no entiende la depresión y no es capaz de transitar a nuestro lado sin presionar o juzgar, recuperación será mucho más largo.

Está condición es dura para la persona que lo sufre, para las parejas. Lo primero que suele experimentar la persona que padece la enfermedad es que la otra persona deja de estar disponible en casi cualquier sentido. Emocionar mi sexual y mucho menos a interés o ilusión en la otra persona. Por eso, la pareja suele desfragmentarse sin apenas notar que existe una enfermedad.

Nuestra pareja es importante para poder ayudarnos a superar la depresión, pero, como muchas veces pasa inadvertida ante nuestros ojos, cuando la otra persona se ha dado cuenta de que estamos sufriendo una enfermedad ya se ha roto casi la relación. Por eso, es importante que si notamos algún síntoma extraño en nuestra pareja acudamos a un especialista cuanto antes.

Recuerda que todo se puede superar en esta vida y a veces solo son etapas que pueden durar menos tiempo con la ayuda adecuada.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.