Depresión en adolescentes

La adolescencia es una de las etapas más difíciles que marca el inicio de la pubertad, periodo de desarrollo en donde ocurren cambios biológicos, psicológicos, sexuales y sociales, ya que los jóvenes comienzan a definir su verdadera personalidad y proyectan su identidad.

Al tener dejar atrás la niñez y tener que lidiar con temas relacionados con la sexualidad, el género y la toma de decisiones, pueden presentarse ciertos trastornos que inician con la depresión en adolescentes, razón por la cual te explicaremos de qué manera se puede detectar y qué puedes hacer al respecto.

Indicios

Principalmente, algunos jóvenes comienzan a experimentar trastornos alimenticios, se muestran mucho más ansiosos, con ciertas conductas fuera de lo normal, e incluso, algunos empiezan a consumir bebidas alcohólicas y otras sustancias que pueden conducirlos al suicidio.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, hay más de 450 millones de individuos que conviven con trastornos y enfermedades mentales, por no haber recibido atención oportuna al momento de canalizar sus emociones. La mayoría inicia con tristeza, se sienten abatidos y más allá de ser algo temporal, sin recibir la ayuda adecuada, pueden permanecer así por mucho tiempo.

Cómo saber si un adolescente tiene depresión se rige por ciertos indicadores, tales como la fatiga, la agresividad, el aburrimiento, la falta de concentración, el nerviosismo y hasta una conducta sexual inapropiada. Según los especialistas en psicología, entran en juego otra serie de factores, entre ellos la desobediencia, la ira, las actitudes tóxicas y muy dañinas, las inasistencias a clase, las fugas e inestabilidad.

Diagnóstico

A su vez, el diagnóstico parte del análisis de los diferentes estados de ánimo que presenta el adolescente, seguido de los cambios hormonales de esta fase. De hecho, se habla que las niñas están más propensas a deprimirse que los niños, pero es algo difícil de precisar porque a esa edad es normal que experimenten ciertos altibajos emocionales, bien sea durante días o durante horas.

Uno de los factores de riesgo, son los antecedentes de esta condición en la familia. Al observar que un joven evade la diversión y las actividades al aire libre porque prefiere la soledad y el aislamiento, es posible que tenga baja autoestima. También pasa cuando arriesgan su vida, son destructivos y buscan un poco más de atención.

¿Cómo prevenirla?

Lo primero tiene que ver con el entorno, los tipos de amistades y las personas que rodean al adolescente. Mantenerse positivo y sentirse valorado hará que prevalezca el respeto hacia sí mismo y hacia los demás, por lo cual rechazará eventos inapropiados. La comunicación en el hogar también es trascendental, al igual que el fortalecimiento de la autoestima.

¿Por qué se deprimen los adolescentes?

En realidad hay una serie de elementos externos que influyen en la depresión, podríamos mencionar el estrés, el desequilibrio hormonal y los conflictos que el joven pudiera tener con su familia, en especial con sus padres en la búsqueda de su independencia.

Por otro lado, al estar bajo presión o vivir algún trauma, ser sometido al maltrato, al abuso sexual, sentir la pérdida de un ser querido o una ruptura amorosa pueden incidir en el desarrollo de la depresión, al igual que las mudanzas de una ciudad a otra, el bullying en la escuela, falta de habilidades sociales para afianzar las relaciones interpersonales y dificultades en su aprendizaje académico.

Al notar estos cambios, lo mejor es consultar a un psicólogo, a los fines de iniciar un tratamiento que contribuya con el fortalecimiento de la salud mental del adolescente. Es importante considerar que la depresión es un riesgo que puede desencadenar situaciones graves, así que préstale mucha atención a las rutinas de tu hijo. A menudo, este trastorno suele cursar con la ansiedad, con la hiperactividad y el déficit de atención, la bulimia, la anorexia y con la enfermedad bipolar.