Depresión exógena y endógena

Es cierto que en algún momento de la vida, generalmente en momento traumático o decepcionante, todos hemos sentido tristeza. Todo mundo se siente triste en alguna ocasión, y no es para avergonzarse. No obstante, hay personas que desarrollan esta emoción por un periodo mayor de tiempo y con problemas mucho mayores que se dan en ellos y en su psique.

Este proceso de dolor es conocido por el nombre de depresión, y viene acompañado de varios problemas o malestares psicológicos. Estas depresiones se conocen por el nombre de depresión exógena y depresión endógena, y se refieren a las diferentes características que puede desarrollar esta condición.

La depresión exógena

Conocida también como depresión reactiva, la depresión exógena está catalogada por el mismo nombre que recibe. Se sabe que el término exógeno se refiere, en términos comunes, a “desde fuera”.

Este tipo de depresión se caracteriza por estar estrechamente relacionada con el evento o la circunstancia que la causa. No tiene ningún tipo de causa congénita ni nada parecido, sino que se debe a un evento o circunstancia que la detonan.

Este tipo de depresión tiende a convertirse en una preocupación para la persona que la padece, y si no desaparece en un tiempo y no se hace nada al respecto, traerá problemas que deberán tratarse.

Esta depresión se caracteriza por ser temporal, y una vez que se lleva a cabo el tratamiento apropiado los factores conductuales y los síntomas depresivos irán disminuyendo y el paciente volverá a la normalidad.

Algunos de los síntomas que vienen con esta enfermedad pueden ser:

  • Enfado
  • Tristeza o ansiedad
  • Pueden llegar a comer en exceso o dejar de comer
  • Confusión
  • Llanto fácil
  • Pueden padecer de desesperanza sobre la vida y sobre el futuro
  • Quienes se ven aquejados de esta condición tienen problemas de sueño
  • Irritabilidad
  • Dolores de cabeza
  • Palpitaciones
  • Aislamiento social
  • Suelen preocuparse en demasía por el futuro
  • En algunos casos hay pensamientos suicidas
  • Problemas gastrointestinales

Qué es la depresión endógena

Este es el tipo de depresión que, como su nombre lo indica, viene “desde dentro”. Las personas que padecen esta depresión lo hacen por una predisposición biológica que los hace considerablemente más vulnerables a padecer este tipo de trastorno.

Las personas con este tipo de depresión no saben por qué se sienten tristes, y esta depresión puede venir debido a una serie de cambios bioquímicos en el cuerpo, es de ahí que viene su naturaleza biológica.

Se ha comprobado que existen casos en los que las personas padecen de este problema desde el nacimiento, siendo este un acelerador de problemas de estrés una vez se llega a la edad adulta.

Este trastorno tiene una lista de síntomas, tales como:

  • Dolores persistentes en diferentes partes del cuerpo
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Fatiga
  • Un alto sentimiento de inutilidad
  • Irritabilidad
  • Motivación en niveles muy bajos
  • Cansancio continuo
  • Bruscos cambios de humor
  • Lloran con facilidad
  • El apetito sexual se ve disminuido
  • Despreocupación por el cuidado personal
  • Desinterés en el trabajo y las actividades diarias
  • Disminución de los niveles de concentración
  • Se olvidan cosas rutinarias
  • No tomar decisiones a tiempo
  • Actitud pesimista
  • Pensamientos suicidas

Estas enfermedades ameritan tratamiento en ambos casos, pero la depresión endógena, al verse causada por factores biológicos, puede necesitar de medicación. Es importante verse con el médico regularmente para determinar si existe o no el riesgo de padecer estas enfermedades.