Distimia Depresiva. Síntomas del trastorno Dismítico

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Distimia o trastorno dístimico y su tratamiento

Distimia es una palabra que se refiere a una antigua palabra derivada del griego, cuyo significado es “humor perturbado”. Como puedes notar, en este tiempo son cada vez más las personas que padecen de este trastorno, que causa que el humor de las personas fluctúa de manera anormal y generalmente desemboca en depresiones y problemas psicológicos. Además, es un trastorno depresivo que no puede encajar en el diagnóstico de una depresión severa, pero comparten síntomas y tratamientos. También puede conocerse esta enfermedad con otros nombres como trastorno distímico o trastorno depresivo persistente.

Sin embargo, los trastornos con los que se aplica este nombre también reciben otras denominaciones, tales como

  • Depresión menor: Este nombre puede resultar engañoso, porque si bien los síntomas que se padecen llegan con menor intensidad que con la depresión mayor, si duran demasiado y no se tratan podrían llegar a tener repercusiones psicológicas importantes en el paciente.
  • Depresión crónica: este es un tipo de depresión que también es menor a la depresión mayor, por lo menos en lo que a síntomas se refiere, pero a la hora de duración es por esto que recibe su nombre. Este es un trastorno duradero y fuerte que causa que el paciente se deprima, y resulta más difícil de tratar.
  • Depresión neurótica: Este es un trastorno que hoy en día se encuentra en desuso por psicólogos, y se debe a que este nombre era utilizado cuando los trastornos neuróticos eran considerados como de “origen psicológico”.
Trastorno depresivo

Qué es la distimia y como se diagnóstica

La distimia es conocida como trastorno distímico, se define habitualmente como un tipo de trastorno afectivo o del estado de ánimo que a menudo se presenta como una depresión mayor menos severa, pero que es crónica. Las personas que padecen esta enfermedad también pueden presentar episodios de depresión mayor si no se diagnóstica a tiempo.

La depresión es un trastorno depresivo que afecta al cuerpo, el estado de ánimo y los pensamientos en general. Puede afectar también a la alimentación, el sueño y la manera de pensar. Las personas que sufren una enfermedad depresiva no pueden simplemente «recobrar el ánimo» y reponerse. Es necesario un tratamiento adecuado que, a veces, es incluso decisivo para la posterior recuperación.

Podemos clasificar la depresión en tres tipos:

  • Depresión mayor. 
  • Trastorno bipolar. 
  • Distimia. 

Causas de la distimia y sintomas principales

A menudo la depresión coexiste con otras enfermedades médicas como pueden ser la cardiopatía, cáncer o diabetes, además de otros trastornos psiquiátricos como el abuso de drogas o la ansiedad. Poder tratar al paciente desde etapas iniciales de vital importancia para su posterior recuperación. El diagnóstico se hace después de un examen psiquiátrico minucioso y un historial médico realizados por un profesional competente de salud mental.

Los síntomas principales que puede padecer una persona cuando tiene distimia son estos:

  • Tristeza, ansiedad o sensación de «vacío» persistentes.
  • Pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban.
  • Llanto excesivo.
  • Mayor inquietud e irritabilidad.
  • Menor capacidad de concentrarse y tomar decisiones.
  • Disminución de la energía.
  • Pensamientos de muerte o suicidas, intentos de suicidio.
  • Aumento de los sentimientos de culpabilidad, desamparo y, o desesperanza.
  • Alteraciones del peso y, o del apetito debido a comer de forma insuficiente o excesiva.
  • Alteraciones en los hábitos del sueño.
  • Aislamiento social.
  • Síntomas físicos que no ceden ante los tratamientos estándar.

Para ser diagnosticado de distimia un adulto debe de haber padecido durante al menos dos años un estado de ánimo deprimido junto con otros dos años de síntomas que hemos indicado anteriormente.

 

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Diferencias entre distimia y depresión

Si nos centramos en los rasgos más distintivos de ambos trastornos de estado de ánimo, podemos destacar los siguientes como los que determinan su nivel de diferencia:

  • El nivel de intensidad: la distimia posee un nivel de intensidad de los síntomas mucho menor que en la depresión.
  • Tipo de tratamiento: la distimia posee un nivel de intensidad de los sintomas menor que la depresión.
  • Su duración: Mientras que la depresión solo puede durar un tiempo limitado o espaciado en episodios, la distimia se mantiene constante y crónica.
  • La cantidad de síntomas: La distimia no tiene tantos síntomas posibles como al depresión.
  • Afección de la vida cotidiana: en la depresión los síntomas afectan al ritmo de la vida de la persona en general.

Tratamiento de la distimia

El tratamiento para la distimia será determinado por un profesional de salud mental basándose en:

  • La edad, el estado de salud e historial médico del paciente.
  • El grado del trastorno.
  • La tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Trayectoria del trastorno.
  • Opinión o referencia del profesional.

También se podrá combinar este tipo de elementos en el tratamiento:

  • Medicamentos antidepresivos.
  • Psicoterapia.
  • Terapia electroconvulsiva.

Es necesario establecer un tratamiento a largo plazo para la distimia ya que los episodios suelen persistir por más de cinco años.

Psicoterapia

La psicoterapia es un término general usado para tratar la depresión que consiste en hablar con el profesional de la salud mental sobre el trastorno o problema relacionado. La psicoterapia también se conoce como terapia conversacional o asesoramiento psicológico.

Existen diversos tipos de psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual, que puede ser efectivo para trastornos depresivos persistentes. Terapia con el profesional cara a cara para averiguar que tipo de terapia es más adecuada para nuestro caso concreto, los objetivos que queremos alcanzar a corto y largo plazo, así como la duración del tratamiento.

La psicoterapia puede ayudar en:

  • Adaptar al paciente ante una crisis o dificultad.
  • Identificar los problemas que contribuyen a la depresión.
  • Encontrar mejores formas de enfrentar y solucionar los problemas.
  • Explorar relaciones y experiencias para desarrollar interacciones de índole positiva con otras personas.
  • Recuperar el sentido de la satisfacción.
  • Aprender a establecer objetivos en la vida.

Tratamiento farmacológico

En algunos casos más severos el profesional puede recetar seguir con un tratamiento farmacológico durante un tiempo hasta notar una cierta mejoría en el paciente. Siempre se deben de tomar este tipo de medicinas bajo la supervisión de un profesional y no automedicarnos. En caso de necesitar cambiar el medicamento también debe de hacerse bajo supervisión de un médico.

Terapia combinada

La terapia combinada para esta enfermedad mental ha demostrado una mayor eficacia a corto plazo. Ya que, cada una de ellas por separado puede aportar algunas mejorías pero se ven los resultados a largo plazo. La elección de las técnicas de tratamiento (farmacológico, psicoterapéutico o ambas), debe siempre basarse en un diagnóstico adecuado y en criterios técnicos.

Factores de riesgo y complicaciones

Los factores de riesgo y complicaciones que pueden surgir derivados de la distimia son los siguientes:

  • Sufrir un episodio depresivo.
  • Tener antecedentes en la famila con este tipo de trastorno.
  • La pérdida de seres queridos.
  • La soledad.
  • Estrés continuado.
  • Tener problemas de relaciones con los demás.
  • Situaciones de conflicto continuadas en el entorno.

Por eso, en la medida de lo posible se debe de poner siempre en manos de un profesional para realizar un diagnóstico adecuado.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.