¿Cómo debe cuidarse la piel con dermatitis atópica?

¿Cómo debe ser la higiene de una persona con dermatitis atópica? ¿Qué tejidos le conviene utilizar? ¿Qué alimentos pueden ser perjudiciales?

La dermatitis atópica, también conocida como eccema atópico, es una enfermedad crónica que afecta principalmente a la piel de los niños, sobre todo de los bebés, pero que también puede presentarse en adultos, con graves manifestaciones. Se trata, además, de una afección cuya incidencia va en aumento, sobre todo en el mundo occidental, donde se ha producido un aumento considerable en los últimos años.

Aunque en el imaginario de muchas personas la dermatitis atópica aparece como una enfermedad leve, lo cierto es que puede tener graves repercusiones y mermar considerablemente la calidad de vida de quien la sufre. Por este motivo, resulta fundamental aplicar unos cuidados diarios, tan importantes como la terapia médica. En las siguientes líneas te hablamos de ellos.

A la hora del baño

– Los baños cortos y con agua fresca (o tibia) son más apropiados para la piel con dermatitis atópica que aquellos largos y con agua más caliente. Además, es recomendable no utilizar esponjas (las manos bastarán) ni frotar la piel. En niños mayores y adultos, es preferible la ducha al baño.

– A la hora de secar la piel con dermatitis atópica, lo más apropiado es utilizar toallas o albornoces de algodón que no hayan sido tratados con suavizantes durante su lavado. Es importante no frotar la piel a la hora de secarla, sino dar palmaditas hasta hacer desaparecer el agua de su superficie. Tras esto, sobre la piel ligeramente húmeda, debe aplicarse una crema humectante o emoliente. Es importante hacerlo cuando la piel no está del todo seca, ya que este tipo de productos funciona mejor cuando todavía hay humedad.

– Es importante utilizar limpiadoras suaves en lugar del tradicional jabón. Lo ideal es aplicarlas únicamente en las zonas de la cara, axilas, genitales, manos y pies.

En cuanto a la ropa

– Tejidos como la lana, la lanolina o el lino pueden incrementar el picor y agravar las lesiones. Lo mejor es utilizar prendas de vestir y ropa de cama de tejidos con una textura suave, como el algodón.

– Los detergentes y suavizantes fuertes, compuestos por una importante cantidad de químicos, pueden empeorar el estado de la piel. A la hora de lavar la ropa de una persona con dermatitis atópica es mejor utilizar aquellos con una fórmula suave y menos agresiva. También puede ser útil realizar un enjuagado adicional con agua (para eliminar residuos de detergentes).

– Cuando el clima es más caluroso, debe tenerse cuidado con no utilizar ropa que aporte demasiado calor, ya que la sudoración también puede agravar los síntomas de la dermatitis atópica.

En relación con la alimentación

– Algunos alimentos como los huevos, los productos lácteos, los frutos secos y los mariscos pueden provocar un brote de dermatitis atópica, sobre todo en niños. Tan importante es tener en cuenta esto como consultar con el médico antes de decidir eliminar cualquier alimento de la dieta de un niño. Las dietas restrictivas (en las cuales se eliminan algunos alimentos) pueden conducir a carencias nutricionales importantes, sobre todo cuando se eliminan varios alimentos a la vez. Por eso, esta siempre debe ser supervisada por el médico; en el caso de los niños, por el pediatra.

– Para identificar los alimentos que podrían ser mal tolerados es necesario realizar una exploración por parte del médico (dermatólogo o alergólogo) y, en determinados casos, llevar a cabo pruebas alérgicas (tanto en sangre como a nivel cutáneo).

Otros consejos

– Las temperaturas extremas no son buenas, y esto debe tenerse en cuenta también en casa. Lo recomendable en el hogar es mantener una temperatura ambiental de entre 20 y 22 grados. Temperaturas superiores pueden aumentar la irritación y el picor, especialmente durante el invierno, cuando la dermatitis atópica suele empeorar.

– Es recomendable utilizar un humidificador, especialmente durante el invierno, cuando se utiliza la calefacción (esta reduce la humedad ambiental). En cualquier caso, es importante reducir la intensidad de la calefacción y apagarla durante la noche.

– En la medida de lo posible se recomienda evitar tener en casa objetos como alfombras, ropa de cama con plumas, colchones antiguos, juguetes de peluche y cualquier cosa que pueda retener el polvo (los ácaros pueden empeorar la dermatitis atópica).

– Es importante ventilar a diario el dormitorio durante 10-15 minutos y limpiar el polvo con frecuencia.

Autor: Purificación Salgado, Periodista