¿Qué complicaciones se asocian a la dermatitis atópica?

Las personas con dermatitis atópica tienen predisposición a padecer otras enfermedades que también tienen una base genética.

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica que cursa en brotes y que afecta principalmente a la piel. Es una afección muy común, en la cual interactúan factores genéticos y ambientales que alteran la barrera cutánea y la respuesta inmunológica (es decir, las defensas) del organismo. Esto produce que la piel se inflame y pique.

Las personas con dermatitis atópica tienen predisposición a padecer otras enfermedades que también tienen una base genética, como el asma, la rinitis o la alergia a alimentos; pero, además, pueden sufrir complicaciones de diversos tipos: infecciosas, psicológicas, oculares… Aquí vamos a hablar de algunas de ellas.

Infecciones de la piel

Las complicaciones más frecuentes de la dermatitis atópica son las infecciones de la piel, sobre todo por el estafilococo áureo o dorado (su nombre científico es Staphylococcus aureus). Esta bacteria vive de forma permanente en la piel del 90 % de quienes sufren dermatitis atópica, mientras que solo se encuentra en el 2-25 % de las pieles sanas.

A pesar de que esta bacteria contribuye a la inflamación de la piel atópica, no se ha demostrado que el tratamiento rutinario con antibióticos mejore la enfermedad. Por tanto, estos se reservan para cuando la cantidad de estafilococos aumenta y sobreinfecta las lesiones.

Pero ¿cómo sabemos que una lesión se ha sobreinfectado con estafilacoco? No siempre es fácil, pero por lo general aparece pus (cuando el líquido es de color claro significa que no está infectado) y costras amarillentas. También lo sospechamos cuando un brote no remite con los tratamientos habituales. Si esto ocurre es necesario consultar con el médico.

Otras infecciones son las causadas por virus, como el molusco contagioso, que produce bultitos lisos y brillantes, del color de la piel, con una depresión central.

Sospechamos una infección por el virus del herpes simple cuando la dermatitis se agrava repentinamente y aparecen ampollitas que se rompen y dejan pequeñas heriditas redondeadas. Si el virus se extiende, provoca una complicación grave, denominada eccema variceliforme de Kaposi, que además de las lesiones por todo el cuerpo produce fiebre y malestar general.

Las infecciones por hongos también son más frecuentes que en las personas sin dermatitis.

Las infecciones de la piel se tratan con medicamentos (antibióticos, antivirales o antifúngicos, según el gérmen que las cause), bien en cremas —si las lesiones no son muy extensas—, bien orales —si son más graves—.

Complicaciones oculares

Los trastornos oculares se dan más en los adultos.

La queratoconjuntivitis genera picor en los ojos, lagrimeo y molestias con la luz del sol. Estos síntomas persisten en el tiempo y no siempre se relacionan con la gravedad de las lesiones de la piel. Generalmente se trata con antialérgicos en gotas.

El queratocono es una complicación rara y puede aparecer también en enfermedades diferentes a la dermatitis atópica. Es una afección del ojo en la cual la córnea tiene forma de cono. La causa es incierta, pero en la dermatitis atópica parece tener relación con el frotamiento del ojo.

También pueden aparecer cataratas, que pueden ser anteriores o posteriores. Estas últimas son debidas al uso continuo de corticoides, y son mucho menos habituales que antes, pues cada vez se abusa menos de estos fármacos, ya que existen otras alternativas.

Complicaciones óseas

En las personas que toman corticoides de forma continuada puede aparecer osteoporosis, esto es, una descalcificación de los huesos, que los vuelve más frágiles y favorece las fracturas. Cuando se usa este tipo de fármacos durante un tiempo largo es necesario tomar suplementos de calcio, además de realizar periódicamente una prueba, la densitometría, para determinar el grado de calcificación de los huesos.

No dudes en consultar a tu médico si crees que puedes tener cualquiera de estas complicaciones.