Dermatitis atópica y las causas emocionales

La dermatitis es una condición de la piel con la que se dan, en ciertos lugares, una gran irritación y picores constantes que causan que la piel se vuelva roja en los puntos antes mencionados y que esta se comience a escamar y resecar de manera abrupta.

Esta condición, sin embargo, tiene también sus propias pendientes emocionales, que pueden ocasionar que se presente o que se agrave, dependiendo de la situación.

En este post encontrarás todo cuanto debes saber sobre la dermatitis atópica causas emocionales, y las consecuencias que presentan para el paciente.

Qué es la dermatitis atópica

Esta condición ocasiona que el paciente presente puntos en la piel en los cuales se nota una irritación muy fuerte, además de picores que incrementan con el tiempo y que requieren de atención para que puedan bajar, no pudiendo retenerse por sí solos.

Cuando esta condición surge la piel afectada se reseca, lo que ocasiona que aparezcan ciertas laceraciones en la piel o heridas conocidas como eccema. Los pacientes que se ven aquejados por esta enfermedad pueden llegar a rascarse de forma periódica, lo que en muchos casos puede causar sangrado.

Esta enfermedad responde también a diversos problemas emocionales que pueden causar que la condición se expanda o que los síntomas se agraven. A esto se le conoce como dermatitis emocional o como dermatitis por ansiedad. Esto ocasiona que en los pacientes los arranques de estrés y situaciones de difícil manejo ocasionen que la piel se reseque, se irrite y pique.

Dermatitis atópica: consecuencias

Esta condición de la piel puede traer otros problemas que pueden agravarse, como puede ser el acceso a una psoriasis, lo que ocasiona que la condición empeore hasta transformarse en una psoriasis cutánea, lo que a la larga puede ocasionar problemas mayores, como lo puede ser una artritis psoriásica.

Es por ello que un buen tratamiento puede ayudar a remediar los accesos de la enfermedad, y evitar los problemas que puede causar la dermatitis atópica y sus causas psicológicas.

Tratamiento

Para tratar los accesos de la enfermedad se puede utilizar una crema especial hidratante y emoliente que ayudará a calmar la picazón y a reducir la irritación; también deben utilizarse cremas especiales hidratantes con Ph controlado para evitar que la piel se vea comprometida.

En el tratamiento de la parte psicológica de la enfermedad pueden ser de especial utilidad las técnicas de relajación, que ayudarán a que el paciente se sienta más calmado y evitarán los accesos de la enfermedad que tengan que ver con las emociones. Asimismo la asistencia a spas y balnearios puede ser de ayuda inmejorable para el paciente. Lo primero que debe hacerse en caso de notar que se padece de la enfermedad es acudir al especialista de la salud de inmediato, pues este podrá recetar un tratamiento apropiado para el paciente y evitar que la enfermedad se agrave y se presenten cuadros clínicos peores.