Comer fuera de casa cuando tienes diabetes

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Al momento de querer socializar y escoger un restaurante, puedes comer con moderación, pero trata de buscar un lugar que ofrezca variadas opciones, revisa los datos nutricionales en el menú, desde la cantidad de grasa, calorías y carbohidratos.

Si ya fuiste diagnosticado con diabetes, salir y comer fuera de casa es todo un desafío. A los fines de evitar complicaciones, lo mejor es prevenir y tomar ciertas medidas, contando con la información necesaria y oportuna para no causarle daños a tu salud.

Sin embargo, puedes tomarlo con calma y pedir un plato equilibrado, que contenga verduras. Mientras tus compañeros acuden a una cafetería, puedes optar por un jugo y llevar aparte algún bocadillo sano como pasas o pretzels. Las raciones para diabéticos en sitios públicos son similares a las que preparas en casa. Generalmente, un plan de alimentación ideal mantiene el balance entre las grasas, las proteínas y los carbohidratos.

Recomendaciones

En todo caso, también es útil que tengas en cuenta una serie de recomendaciones, a fin de que sepas qué pedir para comer en casa o en un restaurante. Recuerda que puedes cambiar los contornos, sustituyendo los ingredientes fritos por ensaladas, por ejemplo, o solicitar que preparen tu plato diferente, con carnes asadas en lugar de fritas.

Al mismo tiempo, es importante que evites consumir los alimentos que contengan mucha salsa y pedir otros aderezos con menos grasa. Mientras más natural sea el plato, mejor. Tú mismo puedes seleccionar la porción que consumirás, sin exagerar y si te sirven más de la cuenta, pídelo para llevar y comparte en casa.

Saber los detalles del menú te permitirá hacer una buena elección. Pide los tamaños normales o junior y evita las presentaciones de lujo o extra grandes. Si de repente tienes antojos de papas fritas o algo similar, puedes ordenarlas y compartirlas con un amigo, mientras complementas con una ensalada o un sándwich saludable.

Es vital que te midas con la masa y con el pan. No descuides la ingesta de carbohidratos, ya que las hamburguesas y los perros calientes pueden contener mucha grasa. Otro consejo útil, es incluir en tu bolso algunos bocadillos y por supuesto, tus medicamentos. Trata de manejar toda la información necesaria sobre los alimentos saludables que más te convienen.

Algunas personas estilan hacer algunos ajustes en la medicación, sobre todo cuando toman insulina y no quieren postergar tanto sus comidas. Recuerda que la premisa de todo diabético debe ser mantener una dieta saludable y muy equilibrada, a fin de mantener bajo control los niveles de glucemia.

Además de elegir bien el restaurante, puedes preguntarle al personal del sitio que te aclare las dudas que tengas. Debes tener tu glucómetro a la mano para medir tus niveles después de las comidas, al igual que las tiras reactiva y el kit que te haya recomendado tu médico.

Si vas a una hamburguesería, permítete hacer combinaciones saludables, seleccionando el pollo o el pescado, las ensaladas, acompañadas por bebidas Light o por agua. Ordena tu porción sin salsas y añade sólo un toque de vinagreta, aceite, vinagre y sal. Si deseas una pizza, selecciona las de vegetales, que vienen con la masa fina y ensaladas.

En caso de que acudas a restaurantes italianos, calcula una ración moderada y ordena ensalada de entrada principal, combinada con algún otro contorno saludable y de postre, pueden ser frutas. La comida china para diabéticos también debe elegirse con cuidado, ya que es común que sus salsas tengan un alto contenido de azúcar. Lo más recomendable para comer fuera de casa cuando tienes diabetes es el estilo wok: añadir más vegetales y menos grasa.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.