La diabetes como estigma en la sociedad

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

«No deseo que esto le llegue a pasar a alguien más», anuncio Hanna Keylar a diversos medios luego de su increíble victoria judicial durante el mes de julio del año 2018. Kayla padece de diabetes de tipo I y recibió aproximadamente unas dos mil libras esterlinas en daños luego de que un jurado dictó que su tratamiento durante un concierto de rock de la popular banda Red Hot Chili Peppers en el Reino Unido durante el 2016 presentará acciones discriminatorias.

El personal de seguridad de este evento se negó a permitirle el ingreso de un envase de bebida energética Lucozade, usada por muchos pacientes que sufren de diabetes tipo I para contrarrestar la hipoglucemia, a pesar de enseñarles su insulina y el monitor de glucosa.

Este caso fue presentado bajo una ley de discriminación por discapacidades de 1995 y gozo del soporte de la Comisión Igualitaria de Irlanda del Norte. Su exitoso resultado destaca el hecho de garantizar que cualquier necesidad presentada por personas discapacitadas sea correctamente ordenada y reconocida.

Sin embargo, este tipo de acciones dan a notar un problema mucho más fuerte: La diabetes como estigma en la sociedad. A comienzos de este año, se han hecho diversos estudios y proyectos de investigación donde se muestra que uno de cada siete adultos que trabajaban teniendo diabetes promulgaban que su empleador había cometido actos discriminatorios contra ellos debido a su condición.

Este tipo de discriminación en el ambiente laboral y social solamente es la punta del iceberg del estigma que experimentan las personas que sufren de diabetes. Acorde con los resultados de diferentes estudios que se encuentran relacionados, las personas que no tienen diabetes usualmente no lo observan como una condición estigmatizada, aunque las vivencias de las personas que lo padecen dictan que el estigma es generalizado.

Aunque el hecho de que un individuo padezca de diabetes no sea manifestado inmediatamente, sus características físicas y comportamiento llegan a ser notorias, teniendo como fin la inclusión de un estigma social.

Por ejemplo, los pacientes que consumen insulina pueden llegar a sentirse discriminados en cuanto a las asociaciones de inyecciones contra el uso de drogas. Los efectos que podría generar la hipoglucemia se pueden llegar a confundir con la embriaguez, la epilepsia o alguna enfermedad mental que están sujetos a estigmas social también.

La vinculación de la diabetes de tipo II y la obesidad, junto a otros hábitos de estilo de vida muy poco saludables y un comportamiento sedentario, se pueden aproximar a contribuir notablemente a los estereotipos negativos de los pacientes de diabetes.

La estigmatización de la diabetes puede llegar a mostrar resultados negativos a nivel psicológico, así como unas muestras clínicas mucho más deficientes. Es por ello que es importante que aquellas personas vinculadas con los cuidados de la diabetes muestran y emplean un destacado papel con el fin de garantizar que los pacientes de diabetes se traten como personas iguales y se utilice un lenguaje inclusivo para desarrollar relaciones positivas y reducir los estigmas sociales.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.