La Memoria y la diabetes. Cómo afecta esta enfermedad

La pérdida de memoria es uno de los padecimientos que más se temen padecer. Esto sucede sobre todo en las personas que llegan a la edad adulta. No obstante, también es un problema que pueden padecer las personas que han sido diagnosticadas con diabetes. Si no se trata a tiempo, las consecuencias pueden llegar a ser mortales.

¿Cuáles son las causas y los síntomas?

La diabetes afecta la memoria y ocasiona cambios en el peso corporal. A veces, como producto del medicamento administrado; y otras veces porque hay un exceso de insulina en el torrente sanguíneo. El aumento de la sensación de tener sed es otro de los síntomas comunes debido a una escasez de la hormona que regula la cantidad de agua que excretan los riñones. Por consecuencia, hay también un notable aumento en la cantidad de orina porque los pacientes beben grandes cantidades de agua.

Además, diversas  investigaciones científicas han demostrado que la diabetes y pérdida de memoria se relacionan porque los niveles altos de azúcar en la sangre, aun para quienes no tienen diabetes, pueden presentar un mayor riesgo de desarrollo de deterioro cognitivo. En el caso de la diabetes tipo 2 que se caracteriza por tener una excesiva cantidad de azúcar en la sangre puede aumentar el riesgo de padecer demencia.

El principal riesgo que representa para las personas que superan los 60 años de edad es que la diabetes puede dañar los vasos sanguíneos que se encuentran en el cerebro. Esta forma de demencia a menudo es causada por un flujo sanguíneo reducido al cerebro.

Otro síntoma de cómo la diabetes provoca pérdida de memoria es la inflamación que se desarrolla durante la diabetes tipo 2. Esta inflamación proviene de sustancias producidas por las células inmunes y grasas del cuerpo. El resultado es un deterioro del flujo sanguíneo y de la función de los vasos sanguíneos, lo que afecta la salud del corazón, los riñones y otros órganos y sistemas corporales.

La diabetes tipo 1 y pérdida de memoria mejoran con la dieta y el ejercicio adecuados pueden salvar la vida de las personas que padecen diabetes. Si la persona que padece diabetes en su vida tiene dificultades para acordarse de administrar estas pruebas, puede ser el momento de recibir ayuda externa.

¿Cuáles son los factores de riesgo y como puede tratarse?

Un tratamiento a base de ciertos tipos de fármacos suele ser lo que recomiendan los médicos; pero además se procede realizar cambios en la dieta para que sea más saludable y acompañado de la práctica diaria de ejercicio físico. Es básico realizar inyecciones de insulina acompañadas de las pruebas de azúcar en la sangre y los ajustes en el estilo de vida necesarios. Desafortunadamente, las personas con pérdida de memoria o demencia pueden no tener las herramientas para incorporar estas prácticas en la vida cotidiana.

Estos cambios en el estilo de vida no sólo ayudan a mejorar los niveles de glucosa a largo plazo, sino que también  podrían ser una forma para prevenir el deterioro cognitivo en el envejecimiento ya que al mantener a la persona moviéndose físicamente y concentrada se garantiza que el cerebro también lo esté poniendo en funcionamiento casa parte del órgano. No solo basta con realizar prácticas de agilidad mental sino que también ayuda consumir una dieta rica en fibras, verduras, proteínas y productos integrales y realizar actividad física de forma regular