Menopausia, síntomas y los efectos de la metformína

Hay muchas enfermedades conocidas a nivel mundial, que pueden proliferar en estos tiempos en los que vivimos. Según los estudios científicos realizados en las nuevas épocas, han dado como resultado que el estrés, el ajetreo de estos nuevos tiempos, la mala alimentación y una vida sedentaria han tenido su repercusión en la proliferación de enfermedades como lo puede ser la diabetes.

Sin embargo, hay otra condición que las mujeres obtienen en su vida: La menopausia y queremos tratar sobre la relación que puede existir entre esta condición natural como lo es la menopausia y la diabetes

La diabetes

La diabetes es una enfermedad que surge cuando la glucosa en la sangre es demasiada para que el cuerpo pueda tolerar, lo que ocasiona que la insulina no pueda trabajar correctamente y esta queda dentro del cuerpo.

La insulina, como bien se sabe, es la hormona del cuerpo secretada por el páncreas, que permite el transporte de las moléculas de glucosa en la sangre hacia las células, con el fin de que estas puedan tener una mayor cantidad de energía. Es por ello que se sabe que los alimentos con azúcar pueden dar al cuerpo una buena cantidad de energía, siempre que no sea en exceso.

Síntomas de la diabetes en la menopausia

Cuando la diabetes y la menopausia se combinan en el cuerpo pueden ocasionar diversos cambios al organismo, tales como:

  • Cambios en el nivel de azúcar en la sangre: los estrógenos y la progesterona afectan la manera en que el cuerpo responde a la insulina, por lo que el cambio que produce la menopausia, en el que el estrógeno disminuye, puede ocasionar que los niveles de azúcar en sangre fluctúen.
  • Aumento de peso: Muchas mujeres aumentan de peso en la transición menopaúsica, lo que puede ocasionar que se sienta la necesidad de usar insulina o de consumir medicamentos orales para la diabetes.
  • Problemas sexuales: la diabetes puede dañar los nervios de las células que recubren la vagina, lo que puede dificultar la excitación y el orgasmo. Las mujeres también pueden padecer de resequedad vaginal con la menopausia.
  • Infecciones: Con la diabetes y el exceso de azúcar en la sangre pueden surgir infecciones tanto vaginales como de orina, lo que ocasiona problemas para orinar. Tras la menopausia el riesgo es aún mayor.
  • Problemas para dormir: cuando surge la menopausia es posible que los sudores nocturnos y los sofocos mantengan a la mujer despierta, lo que puede ocasionar fluctuaciones del nivel de azúcar por la ausencia de sueño.