Evolución y tratamientos de la diabetes

En la actualidad, las nuevas tendencias en medicina apuntan a que el tratamiento personalizado es un factor clave en la evolución de la diabetes, considerando que a nivel mundial, se incrementa cada vez más la cifra de pacientes con esta enfermedad, que cobra más de 5 millones de vidas cada año y que puede generar, además, severas complicaciones en quienes la padecen.

Ciertamente, la evolución de la insulina trae consigo infinidad de beneficios, en vista de que los pacientes hoy en día, reciben un mejor abordaje en los centros de asistencia médica, lo cual es de gran ayuda para la prevención de esta patología.

Y es que ante la alta tasa de morbilidad, la diabetes es vista como una gran pandemia que ha dado origen a la puesta en práctica de nuevas terapias que han sido exitosas, tras múltiples pruebas y estudios investigativos en el área farmacéutica.

¿Cómo se manifiesta la diabetes?

En líneas generales, comienza a afectar a los pacientes con un alto nivel de glucosa o de azúcar en la sangre, lo cual constituye una fuente primaria de energía obtenida a través de los alimentos. Paralelamente, el páncreas segrega una hormona denominada insulina, cuya función es hacer que la glucosa penetre en las células para la generación de energía. Cuando este proceso se interrumpe, se elevan de inmediato los niveles de glucosa en el torrente sanguíneo.

La evolución y tratamientos de la diabetes suelen ser diversos, pues hay diferentes variantes de esta enfermedad, que se clasifica en tipo 1, tipo 2 y en la diabetes gestacional. Los síntomas suelen ser similares, van desde las ganas intensas de orinar, hasta hambre, ansiedad, sed y pérdida de peso. También suele sumarse la aparición de infecciones, dificultad de cicatrización en las heridas, vista borrosa y sensación de hormigueo y calambres en las extremidades.

Complicaciones asociadas con la enfermedad

Cuando la diabetes no se controla a tiempo, puede cursar con otras enfermedades, ocasionando molestias cardiacas, accidentes cerebro vasculares, problemas renales, oculares, dentales, además de la insuficiencia circulatoria.

Al ser la séptima patología que origina mayor discapacidad a nivel mundial, genera preocupación el hecho de saber que un poco más de la mitad de la población que la padece, aún no ha sido diagnosticada. Y es que por ser una enfermedad crónica, es fundamental que los pacientes sean asesorados oportunamente, mientras reciben la información necesaria sobre el abordaje terapéutico que inicia con un cambio radical en el estilo de vida, por lo que la nutrición pasa a ser una prioridad, al igual que la práctica regular de ejercicio.

La efectividad de la insulina

Con el avance de la ciencia, se lanzaron al mercado nuevas presentaciones de insulina, de acción rápida, intermedia y prolongada. Aunado a ello, su administración también mejoró considerablemente, sustituyendo las jeringas por los bolígrafos precargados. Por otro lado, los medicamentos aportan el soporte necesario para el tratamiento de los pacientes, en especial los compuestos hipoglucemiantes no insulínicos.

Durante el diagnóstico, cada persona recibe una valoración diferente, en vista de que el tratamiento depende en gran medida de sus condiciones físicas, el avance que presente de la enfermedad, su edad, peso, estilo de vida y predisposición genética.

Historia del glucómetro

Como instrumento para monitorear el nivel de glucosa en la sangre, se utiliza el glucómetro. La medida es calculada prácticamente de una manera instantánea, es decir, ofrece resultados en cuestión de segundos. El primer glucómetro se fabricó en la década de los 60 en Wisconsin y su patente fue Ames Reflectante Meter® de Laboratorios Miles. Tiempo después, Bayer compró todos los derechos e incursionó en el mercado con novedosos sistemas de monitoreo.

De tal forma, se incorporaron soportes de memoria para registrar los resultados, mientras que luego se diseñó otra versión que permitía compartir datos vía electrónica con el médico tratante mediante un módem. Posteriormente, se hizo famosa la tecnología de absorción, hasta que aparecieron los biosensores.

Desde el año 2004 en adelante, aparecieron nuevos diseños muy amigables para los pacientes con artritis, seguido de otros modelos con tecnología de auto codificación que aportan calibración inmediata sin necesidad de utilizar chip o de ingresar algún código.

Con miras hacia el futuro, los nuevos tratamientos se orientan hacia el análisis de la epigenética, es decir, el estudio de los genes para el control de la enfermedad, mientras que la revisión de las moléculas que estimulan las células del páncreas, sugiere la activación de la glucoquinasa y el diseño de fármacos especiales para modificar las células defectuosas.