¿Cómo conservar la insulina en un viaje?

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Si padeces de diabetes y eres insulinodependiente, entonces necesitas conocer las reglas para conservar la insulina, ya sea para mantenerlas en casa o para emprender un viaje. Este fármaco indicado para el tratamiento de la diabetes tipo I, ideal para que la glucosa pueda entrar en las células, necesita de cuidados especiales para preservar su acción.

La insulina suele conservarse a temperaturas ambientales suaves, debido a su alto contenido de conservantes, que luego de un tiempo dejan de surtir efecto y por ende, la proteína pierde su acción. Es por ello que, para lograr la conservación ideal de la insulina, se deben cuidar dos aspectos: la temperatura y el tiempo.

Para los diabéticos, está información es muy importante y es que mantener la cadena de frio de la insulina se convierte en su principal objetivo al salir de casa. Por lo tanto, hemos recopilado para ti las reglas para conservar y transportar la insulina.

¿Cómo transportar la insulina?

Para preservar la insulina por más tiempo y poder transpórtala en caso de viaje, hay una serie de normas a seguir:

Mantenerla a una temperatura de 4º a 8º C: lo primero que se recomienda cuando se intenta conservar la insulina por más tiempo es guardarla en la nevera. Pero, lo más importante es mantener la temperatura óptima, es decir, no puede estar por debajo de 2ºC porque pierde su acción. Jamás debe colocarse en el congelador.

Si vas de paseo, lo ideal es que sepas cómo mantener la insulina fría en un viaje. Lo que se recomienda en este caso es transpórtala en una cámara con la temperatura controlada, jamás puede bajar de 2º C.

-La temperatura ambiente nunca debe superar los 30ºC: si vas a hacer viajes cortos no es necesario que lleves un transporte especial para tu insulina. Solo trata de que su temperatura no supere los 30ºC. Asimismo, evita exponerla a la luz solar, por lo que hay que tener especial atención cuando dejas tu envase de insulina en el bolso, en el carro o sobre una mesa. No se recomienda que le dé el sol de forma directa.

También debes estar muy atento en el verano. Y es que en estos días, el calor se hace insoportable y tu insulina podría sufrir las consecuencias. Lo más recomendable es que la transportes en contenedores que preserven una temperatura adecuada o que las mantengas envueltas en paños húmedos para mantenerlas frescas.

-Solo úsala durante los primeros 28-30 días luego del primer uso: si han pasado más de 30 días luego del primer uso de la insulina, debes desecharla. Puede ser riesgosa para tu salud y por ello, debes estar muy atento al tiempo de uso de la misma.

Cuidado con la fecha de vencimiento: siempre que la insulina que no estás usando, se encuentre en la nevera bajo una temperatura óptima, podrás usarla cuando quieras. Debes estar atento a la fecha de caducidad que indique el frasco. Si es posible puedes activar alguna alarma o bien fijar la fecha de vencimiento en un lugar visible para que la tengas presente.

Si estás atento a estas reglas y tienes presente los consejos de cómo conservar la insulina en un viaje, vas a garantizar que tu proteína cumpla su función en tu organismo, sin riesgos.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.