Tratamiento antidiabético, pruebas e imagenes

Un paciente es diagnosticado con diabetes tipo 2, cuando sus niveles de glucosa o de azúcar en la sangre están elevados. Esto es originado por los alimentos que ingiere. Sin embargo, la insulina permite que la glucosa se mantenga en las células, a fin de convertirse en energía a través del procesamiento del páncreas.

Una persona con diabetes, tiene dificultades para producir insulina y por ende, la glucosa se concentra en el flujo sanguíneo y no puede trasladarse hacia las células. Esto, origina severos daños en el organismo, producto de algunas complicaciones que pueden afectar el corazón, la vista, los riñones, el sistema nervioso y los pies.

El tratamiento antidiabético prueba e imagen, incluye el uso de metformina y contrastes yodados para detección de otras anomalías, pero se deben tomar ciertas previsiones porque no son compatibles. Así, se sustenta la medicación básica de la diabetes tipo II, pero también se aplica la sulfonilurea a modo de terapia luego de la metmorfina, lo cual resulta mucho más eficaz en comparación con otros fármacos.

Sin embargo, vale acotar que hoy en día se han lanzado al mercado cerca de 11 tipos de medicamentos para diabéticos, todos aprobados para reducir los niveles de glucosa. Sin embargo, la metmorfina es más confiable por su seguridad y su eficacia. Sólo cuando no arroja la mejoría deseada en el paciente se le agrega el uso de otro medicamento, lo cual queda bajo estricta prescripción facultativa.

El tratamiento antidiabético tiene como objetivo principal reducir los síntomas derivados de la hiperglucemia, evitar las complicaciones que genera la afectación de los vasos sanguíneos y devolverle al paciente su calidad de vida, en la medida de las posibilidades.

Lo importante es que además, cada médico tratante le ofrezca el debido acompañamiento a sus pacientes, en aras de establecer metas de control glucémico mientras le aporta la información oportuna sobre la enfermedad, incluyendo el uso de los medicamentos.

Un tratamiento de este tipo, debe ser tomado todos los días, puesto que esto es lo que permitirá que se estabilicen los niveles en la sangre. Por lo general, la amplitud de un medicamento es de 24 horas y al tomarse diariamente, se pueden obtener los resultados deseados.

Contraindicaciones

Hay evidencias de que lo más prudente es, suspender metformina antes de un TAC o estudio de imagen con contraste yodado, también conocido como angiografía. Usualmente este fármaco no produce ningún tipo de efecto secundario en los pacientes, pero en estos casos, es mejor que tomen sus respectivas precauciones.

Esto, obedece a que un contraste yodado puede alterar las funciones renales, por lo cual la metmorfina termina concentrándose irregularmente en el organismo, dando paso a la acidosis láctica. Por lo tanto, el paciente puede llegar a sentir debilidad, dificultades para respirar, dolores en los músculos, mareo, palpitaciones, frío entre otras molestias gástricas. De igual modo, también está contraindicada en los pacientes con insuficiencia renal.

Si alguien es diabético y va a someterse a este examen, deberá suspender la metmorfina por lo menos dos días antes de la prueba y retomarla dos días después. Sin embargo, en las historias clínicas también se observan pacientes diabéticos con insuficiencia renal, por ello, se ordena la realización de pruebas de creatinina para evaluar mejor sus condiciones, tomando en cuenta el peso y la edad.

Por otro lado, una prueba de contraste yodado vía intravenosa se distribuye en un volumen aproximado de 0,28 litros por cada kilogramo, uniéndose lentamente a las proteínas. Vale acotar que no hay metabolismo a nivel hepático porque se expulsa por la vía renal.