¿Se puede conducir con epilepsia?

Todo individuo que padezca enfermedades que causan crisis súbitas corre peligro mientras esté al volante. Las consecuencias de un ataque que sobrevenga a la persona durante el periodo de conducción podrían ser fatales.

Quienes padecen epilepsia corren un riesgo más elevado de incurrir en siniestros viales, aproximadamente diez veces mayor que una persona sana. Precisamente en busca de la reducción del peligro latente que representa para un epiléptico estar frente al volante acá le traemos algunas orientaciones e información útil para que el afectado pueda contar con permiso de manejo y además conozca las leyes de tránsito respecto a su enfermedad.

Se puede conducir con epilepsia

Una vez la persona ha sido diagnosticada con epilepsia, piensa en sus actividades cotidianas, y una de las que más suele inquietar es si podrá conducir de allí en adelante; ciertamente esta condición neurológica puede limitar a las personas al momento de dirigir un auto, y es que no solo la pérdida de consciencia durante la crisis representa un riesgo sino también el uso de algunos medicamentos que pueden influir en la destreza del conductor frente al volante, no obstante un informe de la Unión Europea, llamado “Epilepsia y conducción en Europa” establece que aquellas personas que tienen controlada la epilepsia presentan una baja probabilidad de sufrir accidentes de tránsito. En tal sentido las leyes de tránsito en Europa han sido modificadas para que los pacientes con esta enfermedad puedan conducir con seguridad.

Las personas epilépticas deben avalar mediante un informe que emita su neurólogo tratante que han estado exentos de crisis convulsivas al menos durante un año. El informe posteriormente será revisado por la Dirección General de Tráfico, quien aprobará el permiso especial de conducción para pacientes epilépticos por un tiempo determinado, dependiendo del tipo de epilepsia que el individuo padezca.

En tal sentido, una persona con epilepsia puede conducir si no ha sufrido crisis que incluya pérdida de conciencia por lo menos por un lpaso de un año como mínimo. Si la crisis convulsiva se da durante el sueño, también podrá optar por el permiso de tránsito, de igual manera si las crisis no incurren en la pérdida de la conciencia también podrá contar con la permisología. Si se trata de episodios epilepticos sintomaticos será posible el permiso sólo si se cuenta con dos años de no sufrir la crisis.

Es importante destacar que para minimizar los riesgos y facilitar la obtención del permiso de conducción es fundamental estar bien documentado sobre la enfermedad y el tipo de epilepsia que el paciente padece, así como también tener conocimiento de las leyes de conducción en relación a la epilepsia.