La dieta cetogénica para la epilepsia. ¿Que es y como se hace?

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Las investigaciones llevadas por especialistas en neurología han logrado demostrar que una dieta cetogénica para tratar la epilepsia, puede mejorar el pronóstico de algunos niños que padecen la enfermedad. ¿Y en qué consiste todo esto? Muy fácil, se trata de una alimentación alta en grasas y muy baja en carbohidratos.

Un paciente puede mejorar considerablemente con una dieta cetogénica para la epilepsia. Los neurólogos infantiles señalan que al disminuir los hidratos de carbono, el organismo recurre a los lípidos como fuente primaria de energía. De hecho, desde hace mucho tiempo las personas que se sometían a ayunos prolongados lograban evitar las crisis epilépticas.

Cómo actúa en el organismo

Durante los años 20, esta modalidad de tratamiento comenzó a utilizarse de manera sistemática. Para que tengas una noción un poco más amplia, primero te explicaremos cómo funciona el organismo en individuos sanos. Básicamente, los alimentos que consumen suministran los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, elementos que se consideran combustibles esenciales para el organismo.

Los carbohidratos se utilizan de forma preferencial, debido a que al estar disponibles sin dificultad, el cuerpo los metaboliza para tomar energía. Sin embargo, el rol de la grasa es almacenar esta energía y cuando no hay carbohidratos, el organismo transforma la grasa acumulada y las utiliza como energía. Seguidamente, las proteínas reemplazan y construyen las materias del cuerpo.

Así, funcionaria el metabolismo en personas sanas. Sin embargo, al estudiar qué es la dieta cetogénica para la epilepsia, nos encontramos que la concentración de grasa aumenta considerablemente y la de carbohidratos se reduce en su máxima expresión. Esto genera una sensación similar a la del ayuno y el metabolismo actúa de una forma diferente, pues genera acidosis y partículas cetónicas que permiten que los pacientes con la enfermedad mejoren.

De todos modos, antes de seguir esta dieta, es crucial que se someta a una serie de estudios por parte de un especialista para definir si presenta un cuadro de epilepsia severo y descartar otro tipo de anomalías que pudieran empeorar con un nuevo régimen alimenticio.

Se considera que una epilepsia es refractaria cuando quienes la sufren, no alcanzan mejoría alguna con los tratamientos. En muchos casos se combinan medicamentos que no producen resultado alguno. Un nutricionista es el ideal para evaluar al paciente y analizar sus condiciones generales, desde el peso, hasta la altura, la edad y el grado de sedentarismo.

Tras practicar una serie de exámenes minuciosos, se puede iniciar la dieta paulatinamente. Es muy importante que la persona se someta al protocolo y sepa cuáles son los alimentos que puede ingerir y cuáles son los que están prohibidos. También es importante que sepa cómo combinarlos. Uno de cada tres pacientes ha logrado mejorar su calidad de vida con esta opción que les permite reducir en un 90 por ciento las crisis epilépticas.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.