Cosas que no debe hacer en una crisis epiléptica

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Las crisis epilépticas inician con una serie de convulsiones y movimientos involuntarios que ocurren tras una descarga eléctrica en el cerebro. Al desencadenarse, hay desvanecimiento, confusión, cambios de conducta, mientras la persona comienza a botar espuma por la boca.

Seguidamente, se pueden observar movimientos bruscos en los ojos, estremecimiento, caída y espasmos musculares. Hay algunas personas que pueden llegar a gruñir durante un ataque, pierden el control de los esfínteres, cambian de estado de ánimo, sienten un sabor amargo y dificultades para respirar.

El tiempo de estos episodios es variable, unos permanecen por segundos y otros se extienden hasta los 15 minutos. Antes de entrar en esta fase, algunas personas perciben una sensación de miedo, vértigo, náuseas, ansiedad y alucinaciones generadas por luces brillantes.

Tipos de crisis

Los especialistas señalan que hay dos tipos de crisis de epilepsia: las generalizadas y las parciales o focales. La que se manifieste está sujeta al rango de acción de las neuronas que se encuentren irritadas. De acuerdo con la magnitud de la descarga epiléptica, una persona puede experimentar diferentes crisis.

Las generalizadas se reconocen porque las descargas afectan simultáneamente todo el cerebro, mientras que las parciales lo hacen sólo en una parte del mismo. A veces las crisis focales desencadenan las generalizadas y pasa cuando el shock se extiende.

Al mismo tiempo, una crisis generalizada se divide en tónico clónica (con caída, rigidez, pérdida del conocimiento y movimientos rítmicos). Es una de las más delicadas, por eso entre las cosas que no debe hacer un epiléptico, está abandonar bruscamente la medicación, ya que es lo único que permite controlarlas y evitarlas. Durante la crisis de ausencia, una persona puede permanecer inmóvil y absorta (pierden el conocimiento con la mirada fija, a veces con algunos movimientos oculares y corporales), la mioclónica (con fuertes sacudidas) y la tónica (con caída, pérdida de la conciencia y del tono muscular).

Algunas de ellas pasan desapercibidas, por ejemplo los casos de ausencia se confunden con falta de concentración porque afecta más que todo a los niños y a los adolescentes, otras transcurren en cuestión de minutos y la persona se recupera rápidamente, pero lo peligroso de las caídas son los golpes en la cabeza, además del maltrato.

Al mismo tiempo, una crisis epiléptica focal puede ocurrir sin alteración del conocimiento, con alteración, bilateral y con espasmos. Esto, tomando en cuenta que cada zona del cerebro tiene sus funciones específicas, algunas regulan las actividades motoras, otras la capacidad visual, sensitiva y la memoria. Por ende, los síntomas dependen de la región que se vea comprometida y van desde la presencia de aura, como sensación de hormigueo, destellos y alucinaciones.

Ante una crisis epiléptica, saber qué hacer es fundamental. Considerando que esta enfermedad es el tercer trastorno neurológico con mayor incidencia en la población, es necesario emprender una campaña informativa para saber cómo actuar al presenciar un episodio de este tipo. Lo primero es colocar a la persona boca abajo, con la cabeza de lado, a fin de evitar que se ahogue o que se muerda la lengua, aflojarle la vestimenta y protegerse la cabeza con algo suave.

¿Qué no debe hacer un epiléptico?

Aparte de abandonar la medicación, una persona con epilepsia debe evitar al máximo el consumo de bebidas alcohólicas y otros hábitos perjudiciales. Antes de tomar algún otro fármaco para tratar dolencias o patologías alternas, debe consultar con su médico y así evitar los efectos adversos.Finalmente, quienes practican deporte deben hacerlo de una forma moderada, siempre bajo estricta supervisión de un especialista. Por ningún motivo pueden hacer aquellos de alto impacto. Aunado a ello, deben otorgarle especial cuidado a los estímulos luminosos.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.