Factores ambientales de riesgo para desarrollar esquizofrenia

Existen una serie de factores ambientales y genéticos asociados a la esquizofrenia. Los hallazgos científicos se han encargado de determinar cuáles son las anomalías cognitivas y neurobiológicas que inciden en esta patología, donde prevalece el déficit de atención y la falta de procesamiento de información, en detrimento de otras funciones mentales que dan origen a conductas negativas marcadas por episodios psicóticos.

Varios sistemas de neurotransmisión del cerebro se ven implicados en este proceso que por lo general aparece por primera vez a los 20 años de edad en la mayoría de los casos, donde si bien se desconoce su causa exacta, la esquizofrenia está asociada a factores ambientales y factores genéticos. Los primeros tienen que ver con el consumo de drogas, la ingesta de alcohol, el estrés causado por el entorno y la personalidad del individuo, mientras que los segundos están relacionados con causas perinatales, infecciosas y tóxicas.

Dimensiones

En estos pacientes se analiza muy bien su estilo cognitivo y el control emocional, pues todo esto influye en la aparición de los síntomas y en el desarrollo de la enfermedad por diversos factores de riesgo. Vale acotar que este síndrome se manifiesta en una dimensión positiva con delirio y alucinaciones (esquizofrenia paranoide), una dimensión negativa donde hay déficit afectivo y cognitivo, trastornos en la conducta y alteraciones del lenguaje (esquizofrenia residual). Por último, una dimensión desorganizada donde el paciente no se comunica, su conducta no es habitual y no hay ningún tipo de afectividad (esquizofrenia hebefrénica).

Alteraciones bioquímicas

Las alteraciones bioquímicas surgen cuando las neuronas no se comunican, alterando la dopamina, que es un neurotransmisor que se encuentra en el cerebro y se encarga de regular las funciones motoras. Es desequilibrio es una causa netamente neuroquímica que respondería a la pregunta de por qué los pacientes tienen episodios psicóticos.

Estructura del cerebro

Los exámenes de los pacientes evidencian que tienen dilatados los ventrículos, mientras que algunas áreas del cerebro están reducidas, sobre todo el lóbulo temporal, la amígdala, el tálamo y la corteza prefrontal. En sí, el tamaño del cerebro es menor en comparación con una persona sana, aunque no ocurre lo mismo con todos los que la padecen.

Funcionamiento cerebral

La capacidad de raciocinio es la que se va más afectada con la reducción de la corteza prefrontal. Como en la adolescencia es cuando se alcanza la madurez en todas las funciones del organismo, se detectan las anomalías que conllevan a comportamientos fuera de lo normal. Al no acudir al especialista, la situación puede complicarse.

Se le debe otorgar especial importancia a todos los factores de riesgo como los antecedentes familiares, alteraciones genéticas, entre otros factores externos que pueden alterar la personalidad de quienes han venido presentando los síntomas de la enfermedad.