Síntomas de la esquizofrenia y la asociabilidad

Hoy en día, quizá debido a los problemas del ajetreo al que constantemente nos exponemos en estos tiempos, a la mala alimentación, al estrés y el sedentarismo, se han ido aumentando los índices de enfermedades en la población, tanto española como a nivel mundial.

Muchos de los trastornos que han proliferado gracias a los problemas de estrés y la vida rápida a la que estamos expuestos han sido los trastornos mentales, que afectan hoy en día a un número cada vez mayor de la población.

La esquizofrenia es uno de estos trastornos mentales, y que también se cuenta entre los más peligrosos y que necesitan de un tratamiento y una vigilancia constante del paciente. Se requieren diversos tratamientos, tanto psiquiátricos como médicos para paliar los síntomas de la enfermedad, que no solo son perjudiciales para el paciente que la padece, sino también para quienes se relacionan con él.

Qué es la esquizofrenia

La esquizofrenia se conoce como un fuerte y severo trastorno mental, que ataca los receptores de serotonina y dopamina del cerebro, además de los factores de pensamiento del individuo. Al hacer todo esto el cerebro se ve expuesto a problemas fuertes, entre los cuales destacan las alucinaciones. Sin embargo, es una enfermedad con una gran cantidad de síntomas, que incluso se clasifican en diversos tipos.

Este trastorno puede atacar a cualquier parte de la población, causando que los problemas se multipliquen no solo para el paciente, sino también para su círculo cercano, lo que causa una amplitud de molestias para la familia y para el paciente.

Este problema ataca fácilmente tanto a adultos como a niños, siendo que en estos últimos es un poco más rara la aparición de la enfermedad, pero hay casos documentados que explican que también puede presentarse en los menores. Existe una sintomatología a conocer para determinar si hay trastornos de este tipo.

Síntomas de la esquizofrenia

En esta enfermedad, como se mencionaba con anterioridad, los síntomas pueden darse de manera clasificada, puesto que esta patología cuenta con una escala de síntomas, entre los que se conocen los síntomas positivos, negativos y de desorganización.

Síntomas positivos

Estos son los síntomas que se conocen porque añaden algo a la vida del paciente como parte de la enfermedad. Estos síntomas no es que sean “positivos para el paciente”, sino que le añaden factores al cerebro:

Delirios: Estas son ideas falsas que el paciente sostiene y de las cuales parece no querer salir. En muchos casos se da que cuentan con una parte de la realidad, pero entremezclada con las ideas delirantes del paciente; entre estos destacan el delirio de persecución, el delirio de grandeza, delirios de prejuicios, delirios celotípicos (los que causan un celo excesivo en la pareja) entre otros.

Alucinaciones: En este punto se abordan ciertas realidades que se generan en el cerebro del paciente, y se dan cosas o eventos que, aunque el paciente los perciba como reales lo cierto es que no lo son. Entre estas destacan las alucinaciones auditivas, olfativas, táctiles, visuales y gustativas.

Síntomas negativos

Estos son los síntomas que se llevan cosas de la vida del paciente cuando aparece la enfermedad. Se dan casos de

Depresión: Durante la aparición de estos síntomas es muy común la desesperanza, los pensamientos pesimistas, las ideas suicidas y los sentimientos de inutilidad. Es como si la calma y felicidad del paciente desaparecieran. Suelen dormir mucho y mantenerse cansados.

Apatía: En esta etapa o síntoma se suele perder el interés por las cosas que el paciente antes disfrutaba hacer, perdiendo el objeto de hacer las mismas. Suele darse también la pérdida del deseo sexual.

Asociabilidad: Esta parte también parece llevarse consigo los deseos del paciente de relacionarse con otras personas, por lo que es muy común que diga cosas hirientes o cause problemas para quitarse a las personas que lo rodean de encima.

Se dan también problemas de organización, como desorden u orden excesivo, problemas para recordar, para razonar, para pensar con lógica, para hablar y expresarse. Estos se conocen como síntomas de desorganización.