Las drogas y el pronóstico para la esquizofrenia

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

La esquizofrenia entra en el grupo de las enfermedades mentales graves, pues afecta las funciones cerebrales vinculadas con la percepción de la realidad, las emociones, la conducta y el pensamiento. Al ser considerada como un trastorno psicótico, quienes la padecen pierden la noción del contexto donde se encuentran. Sus causas obedecen en gran medida al componente genético, aunque otros factores inciden de forma conjunta en la esquizofrenia, como las drogas y el alcohol.

Y es que de hecho, entre los elementos desencadenantes de esta enfermedad, también se encuentran alteraciones en el patrón de sueño, traumas, estrés y demás factores sociales donde incide el esfuerzo excesivo y la competitividad. El desequilibrio químico en el cerebro genera cambios en los neurotransmisores, en especial los que dependen de la dopamina y la serotonina.

Morbilidad del trastorno

La tasa de morbilidad de la esquizofrenia está sujeta principalmente al consumo de cocaína, cannabis y otras anfetaminas, acá es cuando se genera esquizofrenia causada por las drogas y el cuadro se hace mucho más complejo, pues deteriora fuertemente el estado de salud y son comunes las recaídas.

Cerca del 15 por ciento de las personas que padecen este trastorno han logrado recuperarse, llevando un ritmo de vida relativamente normal y controlado con medicamentos para evitar la aparición de los síntomas, que sin un abordaje adecuado, cambian causando un fuerte impacto en el modo de vida de los pacientes, pues es común el suicidio y la aparición de enfermedades respiratorias, cardiovasculares e inclusive, otras patologías cancerígenas.

Cuando la esquizofrenia aparece por el consumo de drogas, se puede disminuir la frecuencia y tiempo de los episodios psicóticos combinando el tratamiento con algunos fármacos. Mientras muchas personas logran avanzar con la mejoría, otras requieren de cuidados permanentes en centros asistenciales.

Las personas con menos síntomas de tipo negativo, tienen más probabilidades de seguir sin problema con sus actividades cotidianas, sobre todo cuando la enfermedad se diagnostica oportunamente, también cuando se detectan los antecedentes familiares, sedentarismo, entre otras anormalidades estructurales en el cerebro. Por síntomas negativos se entiende: falta de conciencia, retraimiento social, pérdida de interés, ideas delirantes, apatía, alucinaciones, entre otros.

Evidentemente, las consecuencias de la ingesta de alcohol en pacientes con esquizofrenia son fatales. Cerca del 40 por ciento de quienes sufren este trastorno lo desarrollaron con el abuso de alcohol, debido a que junto a las drogas buscaron disminuir los niveles de ansiedad y la depresión, pero las secuelas quedan. El pronóstico es pobre debido al efecto que estas sustancias van creando en las redes neuronales, alterando las funciones cerebrales.

Con la premisa de integrar a estas personas a la sociedad, es fundamental que todos los pacientes con esquizofrenia reciban un acompañamiento y todo el apoyo necesario para que puedan socializar y mantenerse como seres totalmente independientes, manejando los síntomas de la enfermedad. El tratamiento va de la mano con un protocolo farmacológico con antipsicóticos que permiten reestablecer el equilibrio de los neurotransmisores.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.