¿Qué es la Hepatocarcinoma? Síntomas y tratamientos

Uno de los cánceres más conocidos, siendo el quinto que registra mayor índice de mortalidad entre sus tipos, es el hepatocarcinoma, que es sumamente peligroso y debe tratarse cuanto antes. En este post conocerás todo lo que debes saber sobre este tipo de cáncer.

Qué es hepatocarcinoma

El hepatocarcinoma es una forma de llamar al cáncer en el hígado. El cáncer es producido por una aglomeración y un descontrol en las células del cuerpo, lo que ocasiona que en los diferentes órganos del mismo se formen tumores malignos que pueden ocasionar daños irreparables al tejido con resultados fatales.

El hepatocarcinoma es el tumor en el hígado más común que existe, y ha sido tan fuerte y tan difícil de tratar que ha sido la quinta causa de muerte por cáncer en España y cada año surgen entre 5000 y 8000 casos nuevos..

A pesar de que es una enfermedad complicada hoy en día los estudios llevados a cabo han permitido que se implementen diversos tratamientos con el fin de erradicar la patología. Para ello es importante también diagnosticarla en un momento oportuno para que el tratamiento tenga efecto.

Hepatocarcinoma: Síntomas

El hepatocarcinoma es un cáncer que es muy poco probable que dé síntomas de haberse adentrado en el cuerpo, al menos no cuando se diagnostica de forma temprana, por lo que es importante que se acuda al médico con regularidad y se lleven a cabo exámenes recurrentes, así no se sienta que se tenga nada, ya que muchos cánceres muestran síntomas únicamente cuando ya es muy tarde.

Sin embargo en algunos casos se presentan estos síntomas:

  • Pérdida de peso sin razón aparente
  • Debilidad o fatiga
  • Nódulo duro debajo de las costillas en el lugar en que se encuentra el hígado; esto puede significar un tumor o que el hígado ha aumentado su tamaño
  • Dolor, especialmente en el área derecha abdominal, cerca del omóplato derecho o en la espalda

Tratamiento

Existen diversos tipos de tratamientos que ayudan a tratar este cáncer cuando se presenta en una etapa temprana. Estos tratamientos incluyen el trasplante hepático, que es básicamente la mejor solución; la cirugía de resección; ablación por radiofrecuencia; la quimioembolización y radioembolización.

Estos tratamientos únicamente pueden ser aplicados bajo estricta supervisión médica, por lo que es importante mantenerse al corriente con el especialista de la salud para evitar complicaciones y proceder de manera correcta.