¿Qué es Hepatitis B? Síntomas y tratamientos

Son varias las enfermedades que pueden afectar al hígado, dado que este es el órgano que posiblemente más funciones cumple, y también el más grande del cuerpo.

La hepatitis, en sus distintas versiones es una de las enfermedades que se centran en este órgano y trastocan las funciones del mismo. Sus efectos son muy variados, por lo que se cuenta con una amplia sintomatología.

Qué es la hepatitis B

El hígado cumple con varias funciones, como lo es la de ayudar a digerir los alimentos, luchar contra algunas infecciones, eliminar toxinas y almacenar energía.

Como ocurre con todas las enfermedades que llevan el sufijo itis, la hepatitis es una enfermedad inflamatoria, en este caso del hígado, que puede adquirirse por el contacto con la sangre, semen y otros líquidos de una persona infectada. Cuando se da la enfermedad, en el caso de las mujeres, la mujer infectada, si está embarazada, puede transmitir la enfermedad a su bebé durante el parto.

Esta enfermedad afecta el hígado y puede dejar postrado al paciente sin demasiada fuerza. Cuando se da esta enfermedad hay que estar muy al pendiente con el fin de evitar escenarios peores para el paciente.

Hepatitis B síntomas

Los signos y síntomas de la hepatitis B pueden oscilar entre los síntomas leves o los síntomas graves. Estos signos pueden aparecer entre 1 y 4 meses luego de la infección, aunque es posible también que se vean en las dos primeras semanas luego de la infección. En el caso de niños pequeños y algunas personas, es factible que se muestre también como una condición asintomática, es decir que no se presenten síntomas.

Los signos más apreciables de la enfermedad son:

  • Orina oscura
  • Fiebre
  • Dolor abdominal
  • Pigmentación amarilla de la piel y los ojos
  • Náuseas y vómitos
  • Debilidad y fatiga
  • Dolor articular
  • Pérdida de apetito

Lo mejor que puede hacerse en el caso de sentir que se está en posesión de la enfermedad es ir inmediatamente al médico, quien estará facultado para ofrecer un tratamiento.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la hepatitis que se tenga. En el caso de la infección de hepatitis b aguda es posible que no se necesite tratamiento alguno, ya que los síntomas de la enfermedad desaparecerán por sí solos. Lo más seguro es que se le recomiende al paciente descanso y una dieta saludable que le ofrecerá el mismo doctor.

En el caso de la infección crónica (que dura más de seis meses) el tratamiento es prolongado, llegando a ser incluso de por vida. El paciente requerirá de medicamentos antivirales, inyecciones de interferón y, en los casos más graves, un trasplante de hígado por una insuficiencia hepática.

Será el profesional de la salud quien disponga de un tratamiento apropiado para el paciente.