La fiebre en la leucemia mieloide cronica

La fiebre es el aumento de la temperatura corporal del cuerpo, también conocido como hipertermia o pirexia. Se dice que existe una temperatura elevada cuando esta misma es capaz de rebasar los 37°C. El aumento a corto plazo de la temperatura puede ayudar al organismo a combatir de forma natural las enfermedades, sin embargo al superar las 12 horas de síntomas se debe acudir al médico e iniciar un tratamiento.

La fiebre puede ser causada por una amplia variedad de detonantes y enfermedades, entre las más comunes y relevantes podríamos encontrar: Infecciones, reacción a medicamentos,  enfermedades sanguíneas, trastornos autoinmunes, SIDA e infección por VIH, cánceres como leucemia o linfoma, entre otros.

La leucemia

La leucemia es una enfermedad aguda o crónica que se produce en humanos y animales de sangre caliente. Caracterizada de forma general por un aumento exponencial anormal en la producción  del número de glóbulos blancos que se originan en los tejidos y la sangre del organismo.

El mieloma

El Mieloma es un trastorno maligno causado por la sobre producción de células no maduradas  en la médula ósea  o en la sangre. Esto hace que se produzca una sobreproducción de glóbulos blancos que los cuales se encargan de la defensa del organismo contra las infecciones. Esto es capaz de causarnos trastornos medulares que se transforman en cáncer de sangre, hematológico o leucemia.

La leucemia mieloide o  leucemia mielógena crónica, es un tipo cáncer que se aloja y afecta la sangre y también la médula ósea. Comienza  a formarse en las células que componen la sangre de la médula ósea y se propaga progresivamente en el resto de la sangre.

Los pacientes diagnosticados con leucemia mieloide crónica presentan entre otros síntomas de importancia una fiebre alta y sudoraciones excesivas, fatiga, pérdida de peso, pérdida de energía, aumento del  tamaño del bazo y del hígado. Estos síntomas son causados por el hipermetabolismo o la también conocida anemia.  La anemia se produce porque al haber una superpoblación de glóbulos blancos, los glóbulos rojos que son los encargados de transportar oxígeno a la sangre y a los músculos se ven neutralizados en su labor.

En el desarrollo de la leucemia mieloide crónica se producen frecuentes episodios de fiebre debido a que el cuerpo se encuentra indefenso ante los ataques de cualquier tipo de infecciones y su presencia no es más que una manifestación química del organismo.

Las diferencias relevantes de la fiebre presentada en la leucemia mieloide crónica de otras enfermedades que producen fiebre son: su duración continua de entre dos semanas y 20 días,  su intensidad con calores corporales no menores a los 38°C, que no cede ante el uso de antipiréticos y  la presencia de dolor e inflamación basal.

El uso de procedimientos como la quimioterapia y la radioterapia en el proceso de tratamiento de esta enfermedad también produce episodios febriles frecuentes. Estos mismos no necesariamente significan que no exista una respuesta positiva frente al tratamiento, sino que la composición propia de los medicamentos que conforman el procedimiento,  promueven un aumento de la temperatura.