Pruebas, analíticas y diagnostico para la leucemia

Como ya es sabido, la leucemia es una variante del cáncer que se disipa en la sangre, iniciando en la médula ósea y propagándose hacia el tejido blanco de los huesos, justo donde están las células sanguíneas. Es así como el cuerpo se ve imposibilitado para combatir las infecciones y las amenazas de agentes externos.

Al disminuir la producción de las células sanguíneas normales, el organismo puede desarrollar una serie de síntomas que llevan a la muerte, precisamente porque las células cancerosas no permiten que se generen glóbulos rojos, plaquetas, ni leucocitos (glóbulos blancos). Al invadir el flujo sanguíneo, las partículas cancerígenas afectan los ganglios linfáticos y el sistema nervioso.

La leucemia mieloide crónica analítica se expande en la médula ósea y está vinculada con anomalías cromosómicas. Es más común en los adultos y en los niños.

Cómo saber si alguien tiene leucemia

Algunos pacientes no presentan ningún tipo de síntoma cuando se someten al diagnóstico. Los exámenes de sangre son la vía más inmediata para el diagnóstico de la leucemia mieloide crónica. Por lo general, se practican:

Pruebas especializadas

Si alguno de los síntomas genera sospecha, se le tomará una muestra de sangre. En un laboratorio se puede analizar la composición sanguínea, al igual que las muestras de médula ósea obtenidas tras el aspirado y la biopsia. Con un microscopio se confirma si hay presencia de células leucémicas.

Conteo de células

Un recuento total de células sanguíneas permite saber cuántos glóbulos rojos, blancos y plaquetas tiene el individuo. Cuando una persona quiere saber qué examen se hace para saber si tiene leucemia, permite que se le extraiga la sangre para ser analizada por un microscopio y de esta forma, saber si tiene exceso de glóbulos blancos.

Análisis de médula ósea

Una prueba de médula ósea permitirá precisar si hay muchas o pocas células productoras de sangre (hipercelular/ hipocelular). Las células leucémicas hacen que la médula sea hipercelular.

Química sanguínea

Este conjunto de pruebas hacen que se pueda medir la cantidad de sustancias químicas en la sangre y así, detectar fallas hepáticas o renales que pudieran ser causadas por la leucemia.

Exámenes genéticos

Permiten descartar la presencia del cromosoma Filadelfia y del gen BCR-ABL, responsable de la leucemia mieloide crónica.

Citogenética

Mediante la citogenética convencional se analizan las porciones de ADN y se estudian los cromosomas. Esta técnica permite que se pueda observar la división de las células pero lleva un poco más de tiempo conocer el resultado.

Fluorescencia

La hibridación in situ con fluorescencia también es un análisis de los cromosomas. Unos tintes especiales colorean los genes y los cromosomas para observar una muestra regular de sangre o de médula sin tener que practicar cultivos.

Finalmente, hay otra serie de estudios que se practican para diagnosticar esta enfermedad, tales como: reacción en cadena de la polimerasa (PCR), estudios por imágenes, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y ultrasonidos con ecografía.