Testimonios de personas con leucemia mieloide cronica

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Superar esta enfermedad es una muestra de actitud positiva ante la vida. La leucemia mieloide crónica es una enfermedad de la sangre y la médula ósea que amerita riguroso tratamiento. Los testimonios de personas que la han padecido dan cuenta de que con ganas de vivir cualquier reto se puede alcanzar

El origen de la leucemia mieloide crónica está vinculado a un cambio en el cromosoma Filadelfia. Surge de la rotura de los cromosomas 9 y 22 que cambian de lugar entre ellos. Se trata de un tipo de cáncer de crecimiento lento, ocasionado por la presencia excesiva en la médula ósea y en la sangre de  unas células llamadas mieloblastos que producen glóbulos blancos o células mieloides.

Síntomas

Produce fiebre, sangrado, fatiga, anemia, dolor de huesos, infecciones e inflamación del bazo. Lo habitual es que afecte a personas de edad avanzada, pero se han presentado casos en jóvenes. No es frecuente en niños.

Se detecta mediante exámenes rutinarios de sangre, por lo cual es importante realizarlos con periodicidad, ya que los síntomas aparecen cuando la enfermedad está avanzada.

Testimonios de personas con leucemia mieloide crónica

Puri: el valor de las pequeñas cosas

Este es el relato de una persona con leucemia, se llama Puri tiene hoy 34 años. Tenía 28 cuando le detectaron la enfermedad. Ella llevaba una vida normal hasta diciembre de 2012 cuando comenzó a padecer dolores de muela y de cabeza y cansancio permanente. Días después a los padecimientos se le sumó un fuerte dolor de espalda. Sus padres y pareja la llevaron al hospital, donde le dieron la terrible noticia. Era 27 de diciembre.

Su enfermedad estaba muy avanzada. El inicio de la quimio y con él días de aislamiento, náuseas, caída del cabello y fiebre, fue una parte dramática del proceso. Cuando terminó esa etapa lo primero que hizo fue ir a un parque. Aprendió a valorar las cosas pequeñas de la vida.

Un trasplante de médula fue su salvación. Dos de sus hermanos resultaron 100% compatibles. Del mayor recibió la médula el 10 de septiembre de 2013, “Ese día volví a nacer”. Su esperanza de vida aumentó

En noviembre de 2014 le fue diagnosticado el síndrome de Guillain-Barre. Tras 20 días de plasmaféresis se recuperó por completo. Aún alberga en su organismo enfermedades derivadas, pero tiene la convicción de que superará esta etapa oscura.

Lo bueno: Hoy disfruta más de los regalos de la vida, de sus familiares y amigos, del parque, del amanecer.

Angeles: “Obró un milagro”

Hace seis meses a Ángeles le fue diagnosticada la leucemia mieloide aguda. Dos días después inició la quimioterapia, un proceso muy duro que le ocasionó hemorragias masivas en los intestinos. Debían operarla, pero los médicos no sabían si resistiría la cirugía. Encomendada a Dios entró a quirófano y allí “obró el milagro”.

Cinco meses después culminó el cuarto ciclo de quimioterapia. Respondió muy bien al tratamiento por lo que no hay rastros de la leucemia en su organismo. Por ahora no necesita trasplante de médula ósea.

Hugo celebra la vida

Hugo tiene 39 años. Hace 18 años le diagnosticaron seminoma en el mediastino, un tumor en el pecho que le había afectado un pulmón y oprimía su corazón. La quimioterapia fue inmediata y respondió bien. Tres ciclos después le fue extirpado el tumor.

Unos meses más tarde comenzó a experimentar fiebre y fuerte dolor muscular. Eran síntomas de la leucemia. Sus médicos no sabían si soportaría nuevos ciclos de quimioterapia. Él estaba convencido de que sería difícil pero no imposible. Con su televisor, su consola de videojuegos y su música se mudó al hospital, decidido a dar la batalla, física y mental, que implicaba vivir con leucemia.

Hugo consiguió un donante en la Fundación Josep Carreras. No era “un camino de rosas”, pero él había llegado hasta allí y ya no se pararía. Hace 15 años recibió su nueva médula, venía en una bolsita como cualquier bolsa de sangre para transfusiones, pero más rosada y espesa.

Hoy Hugo está curado, ya no necesita las revisiones periódicas de los hematólogos. El conserva su fe, celebra el cambio que experimentó en la forma de ver la vida. Ahora aprecia más los días que despierta en su cama, disfruta de ver el sol y cada 30 de abril celebra su “cumplevidas”.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.