Retención de líquidos. Tratamiento y medicamentos

La leucemia mieloide crónica es de las más severas enfermedades, y para ella se encuentran tratamientos que pueden tener efectos secundarios. Conoce más sobre el tratamiento de la enfermedad en este post.

Tratamiento de la leucemia mieloide crónica

Al igual que con muchos cánceres que pueden presentarse, la leucemia puede ser tratada de forma eficiente si se da un diagnóstico precoz de la enfermedad. En el caso de la leucemia mieloide crónica esto es más importante aún si cabe, ya que la enfermedad puede durar años  antes de que sea meritorio un tratamiento. Pero si llega a presentar los síntomas puede que sea demasiado tarde.

El tratamiento de la afección consiste generalmente en la aplicación de quimioterapias y medicamentos especializados que permitan ir reduciendo poco a poco la cantidad de células sanguíneas dañadas, para luego poder recomponer las mismas de forma que ya no se dañen. Muchos de estos medicamentos son eficientes y pueden ser usados por mucho tiempo.

Sin embargo el tratamiento de la enfermedad puede llegar a tener efectos secundarios. Por ejemplo se sabe que la retención de líquidos es un efecto de los medicamentos.

Medicamentos leucemia mieloide

Debido a que los métodos de lucha contra la enfermedad son la terapia dirigida, la quimioterapia y la terapia biológica, puede que se den efectos adversos en el cuerpo del paciente debido al uso prolongado de medicación que afectan el correcto funcionamiento del cuerpo.

La retención de líquidos en el tratamiento de la enfermedad es un síntoma común del imatinib, que es uno de los principales fármacos utilizados en la erradicación de la enfermedad, y que conforman parte de los medicamentos de la terapia dirigida. Este tipo de producto debe consumirse únicamente bajo la supervisión del especialista de la salud para que, en caso de efectos adversos, pueda darse la suspensión inmediata y el cambio por otro tipo de tratamiento.