Dislipidemia y la obesidad

El estilo de vida es cada vez más importante en estos tiempos que corren. La manera en que te alimentas y cómo llevas el día a día se reflejan en tu salud.

Los estudios han demostrado que el estrés, una mala alimentación y una vida sedentaria han tenido su propia relación con el aumento de las enfermedades de todo tipo, pero en el caso de las cardiovasculares es donde se ha visto el mayor nicho.

La dislipidemia es una de estas enfermedades que ha visto un incremento desmesurado debido al estilo de vida ajetreado y donde las comidas rápidas se encuentran más fácilmente. La escasez de tiempo evita que los ciudadanos puedan ejercitarse periódicamente, lo que causa un mayor estrés.

Esta condición puede afectar la esperanza de vida, ya que existe una gran relación entre la obesidad y la dislipidemia. Conoce todo lo que debes saber sobre esta condición.

Qué significa

La dislipidemia, también conocida como dislipemia es una condición que consiste en la presencia de altos niveles de lípidos en el cuerpo. Estos lípidos son los que comúnmente se conoce como grasas, y se hallan tanto en triglicéridos como en el colesterol. Es por ello que se sabe que existe una amplia relación entre la dislipemia y el estilo de vida, siendo la obesidad uno de los factores desencadenantes de dicha condición.

También tiene una relación con la genética, pues puede darse una predisposición si se cuenta con padres que la padezcan o con padres obesos.

Se da cuando hay una gran cantidad de triglicéridos y colesterol malo y una baja cantidad de colesterol bueno. Esta condición puede desencadenar problemas como la aterosclerosis y otras patologías.

Causas de la dislipemia

Se conocen hasta ahora dos tipos de causas que son las detonantes de la enfermedad o condición clínica. Estas causas se denominan primarias y secundarias.

Causas primarias (hereditarias)

Cuando estas surgen en los pacientes es debido a que se hereda una condición en la familia en la cual la persona está predispuesta a producir mucho colesterol o triglicéridos, o bien los sistemas del cuerpo no están preparados por completo para eliminar estos compuestos.

Puede producirse en familias que tienden a la obesidad o que ya han padecido con anterioridad de esta condición, siendo heredada no solo de padres a hijos, sino en segundas ramas también, por un gen defectuoso.

Causas secundarias (estilo de vida)

Esta es la forma en la que la alimentación y el estilo de vida intervienen en esta enfermedad. Esta condición es fácilmente adquirible por mantener una dieta rica en grasas, ser propensos al tabaquismo y al alcohol y llevar una vida sedentaria.

Cuando esta enfermedad se da las personas almacenan muchas grasas en el cuerpo y no la queman por falta de ejercicio, lo que ocasiona problemas coronarios e incrementa las probabilidades de padecer aterosclerosis.

Tratamiento de la condición

No es poco común ni difícil comprender cuál es el tratamiento más importante para tratar esta condición.

Lo primero que se debe hacer es consultar con un médico que evalúe la situación y provea de un tratamiento que pueda ser utilizado en base a la persona que presenta la enfermedad.

El tratamiento consistirá primeramente en bajar el consumo de grasas en la dieta al nivel más mínimo posible, también se deberá hacer ejercicio periódicamente y evitar no solo las grasas, sino también el alcohol y el tabaco.

Los tratamientos complementarios serán asuntos del profesional de la salud.