La psoriasis en el embarazo. ¿Que debo hacer?

La psoriasis es una enfermedad de la piel que acelera la vida de las células cutáneas. Este aumento en su ciclo causa que en la piel se acumulen dichas células, lo que ocasiona que en esos espacios se formen manchas rojas, escamosas, que se genere comezón e irritación en la piel, y que en muchos casos pueden llegar a supurar o a sangrar.

Las manchas provenientes de la psoriasis pueden darse en cualquier parte del cuerpo, formando escamas plateadas e irritación en el lugar en el que se posan. Estas manchas pueden ir desde simples puntos de color rojizos hasta manchas importantes y escamosas, dependiendo del paciente.

No se conocen aún por completo las causas que producen la enfermedad, pero según estudios se cree que está relacionada con el sistema inmunitario y las células, además de otros glóbulos del cuero que llevan el nombre de neutrófilos.

¿Una persona con psoriasis puede tener hijos?

Los conocimientos que se tienen sobre la psoriasis y el embarazo son realmente pocos, y pese a que existen en este momento tratamientos que ayuden con este aspecto, las condiciones que se dan en el embarazo de una persona con la enfermedad y las condiciones de seguridad para el feto aún son un tema complicado.

Las personas se preguntan también si es una enfermedad hereditaria. Lo cierto es que si se ha dado la enfermedad hay ciertas probabilidades que se pase entre padres e hijos. Si un padre tiene la enfermedad, la probabilidad de que la pase a sus hijos es de 14%. Si son ambos padres las probabilidades oscilan entre el 41 y el 75%, por lo que es una condición que puede no verse afectada por factores genéticos, a menos que se dé en ambos padres.

En el caso de las mujeres se ha comprobado en estudios que cuando se da el embarazo con la enfermedad, al menos el 55% de las pacientes mejoran durante el periodo de gestación, mientras que el 21% no presenta cambios y el 23% empeoran.

Esto hace que los cambios que la enfermedad produce en el embarazo sean difíciles de predecir, sin embargo, esto no afecta al crecimiento del feto, ni el proceso del parto,  y no afecta tampoco durante el período de lactancia.