Consejos sobre la vida sexual después de una operación

Artículo y fuentes actualizadas en: octubre, 2019
Autor: Carlos Calderon

La vida sexual es algo de suma importancia para las personas. Indistintamente del género que se tenga, para todos es un elemento muy relevante para el correcto funcionamiento no solo físico, sino mental y emocional. En muchas ocasiones incluso puede ayudar a favorecer la salud, puesto que con esta actividad se queman calorías y se ayuda a evitar problemas como el cáncer de próstata y a mantenerse jóvenes, incluso. Es un relajante muy efectivo y tiene una buena cantidad de bondades para el cuerpo y la mente.

Sin embargo, hay momentos en los que esta actividad se ve comprometida por otros agentes externos, y las cirugías pueden ser de estos factores. Se da muy comúnmente que los pacientes con cirugías de cualquier tipo, se sienten cohibidos de llevar a cabo esta actividad por sentir en algunos casos pena y en otros casos miedo. Bueno, aquí encontrarás los mejores consejos para la vida sexual luego de diferentes operaciones.

Las cirugías

En muchas ocasiones una persona puede enfermar; esto es algo que sucede a todo mundo, pero en algunos casos la enfermedad es más grave que una simple gripe, y puede resultar necesaria para su tratamiento una cirugía que permita al paciente continuar llevando una vida normal.

En estos momentos el paciente se somete a la cirugía esperado alargar su esperanza de vida, y una vez que lo consigue y que la cirugía ha sido todo un éxito puede que se den ciertas dificultades mentales para llevar a cabo el acto sexual, por sentirse cohibido de hacerlo o por tener miedo de algún problema posterior por la cirugía. Esto causa que la flama se apague y de esa forma el paciente siente que no está en su mejor momento.

Aunque se sea mujer, no se está exenta de esto, pues muchas mujeres pierden el apetito sexual luego de una cirugía, y en algunos casos esto es debido a que no saben lo que podría pensar su pareja de sus cuerpos, o simplemente no sienten ganas por otros motivos subconscientes.

Operaciones y consejos

Aquí hablaremos de algunas operaciones que pueden darse y que generar en una falta de apetito o deseo sexual.

¿Una persona con trasplante de riñón puede tener relaciones?

Aunque suene raro, esta es una pregunta que se realiza comúnmente, y que en muchos casos causa en los pacientes que estos se sientan inseguros de si seguir con las relaciones o no. Tras esta cirugía lo que se debe hacer es esperar un espacio de al menos seis semanas y luego de estas consultar con el médico para poder tener una visión especializada de lo que puedes hacer. Luego de esto puedes seguir con tu vida sexual sin problema alguno, pues esta operación no afecta los genitales de una manera decisiva.

Hígado y sexualidad

El hígado es un órgano que es muy importante, créase o no, para las relaciones sexuales. Es el encargado de producir muchos de los químicos del cuerpo, y los químicos que se producen al estar enamorado, contrario a lo que se cree, provienen del hígado y no del corazón. Si hay una cirugía de hígado puede que se dé la disminución del deseo sexual, pero esto es solo temporal mientras que el hígado se acopla de nuevo a sus funciones.

Se recomienda una espera de 6 a 8 semanas antes de volver a las relaciones. Pues puede darse el caso de falta de aire al tener relaciones sexuales.

Trasplante de sexo

Hoy en día es un tema muy conocido el de los trasplantes de sexo, y cada vez son más las preguntas que nacen de este tema que antes era tabú. Luego de una operación de trasplante de sexo se deben esperar al menos tres meses para poder reanudar la vida sexual, y durante estos meses continuar con el tratamiento médico recetado por el doctor.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.