Pioneros_480x320

Pioneros en trasplantes: tres historias admirables

Conoce a quienes se atrevieron a realizar los primeros trasplantes. No te pierdas este homenaje a tres de los médicos más importantes.

En el año 2004, cuando se cumplían 25 años de la Ley de Trasplantes en España, el número de trasplantes realizados ascendía a 53.708, una cifra que jamás se hubiese podido alcanzar de no haberse producido ciertos hitos. Nos referimos, como puedes imaginarte, a los primeros trasplantes de la historia.

Nosotros hoy queremos rendir homenaje precisamente a tres médicos que sentaron las bases de esta intervención; que quisieron pasar a la posteridad por su contribución a la humanidad y así lo hicieron. Tres personas inconformistas, ávidas por conseguir que la naturaleza nos conceda hoy un poco más de vida.

Joseph Murray, Christiaan Barnard y Thomas Starzl son tres pioneros de la medicina, tres mentes brillantes artífices de técnicas de las que durante años –y que por muchos más sea- se ha beneficiado toda la humanidad.

Joseph Murray: un Nobel pionero

Corría el año 1954 cuando Joseph Murray llevó a cabo el primer trasplante de riñón exitoso. Durante cinco horas y media este cirujano estadounidense estuvo dirigiendo a un equipo médico que trasplantó un riñón del joven Ronald Herrick de 23 años a su hermano gemelo Richard. Que fueran gemelos no era ninguna casualidad, porque al contrario de lo que ha sucedido después con estas técnicas, en los comienzos se optó por el trasplante de donante vivo. ¿Que por qué? Por una razón de peso: porque era una forma de asegurar la compatibilidad.

Pero éste era solo el principio de una carrera imparable: solo unos años más tarde, en 1959, Murray llevó a cabo el primer trasplante de riñón de donante y receptor no emparentado, y en 1962 fue también el pionero en utilizar el órgano de un fallecido. No fue ni mucho menos un camino de rosas: como católico practicante que era, le resultaron especialmente difíciles de encajar las duras críticas que recibió por parte de los sectores más conservadores, y es que varias veces tuvo que soportar que le acusasen de “jugar a ser Dios”.

Por su hazaña de 1954, en 1990, el comité del Nobel le concedió el Premio de Medicina, un honor que comparte con E. Donnal Thomas, pionero en el trasplante de médula ósea.

¿Sabías que…?

Su verdadera vocación era la cirugía reparadora y, dentro de esta, los trasplantes de piel. En esta técnica se especializó ejerciendo como médico durante la Segunda Guerra Mundial cuando trató a soldados con mutilaciones y heridas.

Christiaan Barnard: primeros experimentos con chimpancés

De familia humilde pero bien posicionada socialmente, Christiaan pudo asistir a prestigiosas escuelas privadas de su localidad natal, Beaufort West, para más tarde estudiar medicina en la Universidad de El Cabo, donde se graduó en 1953. Dos años más tarde, en 1955, obtuvo una beca para ingresar en la Universidad estadounidense de Minnesota, donde obtuvo el título de doctor especialista en cardiología.

Por aquellos entonces los trasplantes de órganos no eran ya ninguna novedad: en 1953 Hardy había realizado el primer trasplante de pulmón a un paciente enfermo de cáncer, y en 1954 Murray logró trasplantar con éxito el riñón al gemelo Herrick. Solo diez años después, en 1964, Hardy consiguió trasplantar el corazón de un chimpancé a un hombre que moría una hora más tarde debido al tamaño del órgano. Demasiado pequeño.

Fue el 3 de diciembre de 1967 cuando Barnard pasó a los anales de la historia con una noticia que sacudió al mundo entero. Este médico sudafricano había llevado a cabo el primer trasplante de corazón de ser humano a ser humano. El receptor era Louis Washkansky, un hombre de 56 años que sufría un irreversible problema cardíaco al que se unía una diabetes aguda. La donante, Dénise Darvall, una joven oficinista de veinticinco años que perdió la vida en un accidente.

La operación, llevada a cabo por un equipo de veinte cirujanos a las órdenes de Barnard, duró seis horas y fue todo un éxito.

¿Sabías que…?

Tras convertirse en todo un hito y abrumado por la lluvia de honores y distinciones que le caían, Barnard se lanzó a la vida mundana y se dejó ver con las actrices más famosas de la época hasta alcanzar una imagen de playboy mundial que poco parecía importarle.

Thomas Starzl: a la segunda va la vencida

Aunque no hay ningún órgano tan mitificado como el corazón, lo cierto es que el hígado es probablemente el órgano más importante para mantenerse con vida. Y no solo eso: además, el hígado es, como víscera, muchísimo más compleja que el corazón o el riñón. Por eso su trasplante es también mucho más trabajoso y delicado. Solo una persona con agallas y confianza se atrevería a experimentar por primera vez con una intervención como el trasplante de hígado.

Esta persona tiene un nombre y apellido. Es Thomas Starzl, cirujano norteamericano nacido en Iowa y verdadero fundador de la Sociedad Americana de Trasplantes, institución que hoy por hoy constituye en el mundo anglosajón una de las más potentes organizaciones enfocadas en el trasplante.

Starzl ensayó una técnica experimental en animales que se atrevió a probar en humanos el 1 de marzo de 1963.  El receptor era un niño de 3 años que sufría una atresia biliar y que murió cinco horas después de acabar la operación.

Pero Starzl no se dio por vencido: solo dos meses después, el 5 de mayo, se metió en el quirófano para dirigir el segundo trasplante en un hombre de 48 años con un cáncer de hígado. En esta ocasión sí podemos hablar de éxito rotundo: el hombre consiguió vivir 22 días después de la operación y aunque por desgracia murió por una embolia pulmonar, el camino empezaba a abrirse.

¿Sabías que…?

Starzl se encargó de enseñar la técnica del trasplante a toda una generación de cirujanos, algo que hace su figura aún más digna de admirar. 

Trasplantes, Bienestar, Avances científicos, Tratamientos no farmacológicos, Profesionales de la salud, Sanidad pública, Sanidad privada

Autor: Purificación Salgado, Periodista

Última modificación: 1 julio 2013

© People Who Global, iStock.com

¿Te ha gustado esta publicación?

Si te ha gustado esta publicación, suscríbete a nuestra Revista y recibe los nuevos contenidos.

Suscribirme a la Revista