¿Cómo funciona un órgano trasplantado?

Hay momentos en los que el funcionamiento de los órganos de nuestro cuerpo pueden zucumbir ante algún tipo de enfermedad y resulta necesario recurrir a un trasplante. En estos casos deben darse una serie de condiciones y requisitos y, luego de dicho trasplante, el organismo puede volver a funcionar con normalidad.

Sin embargo, son muchas las personas que desconocen por completo el funcionamiento del órgano luego de que ha sido colocado dentro del cuerpo. En este post sabrás datos importantes sobre el funcionamiento de los órganos y cuánto dura un órgano trasplantado.

Los órganos y los trasplantes

Hay una buena lista de órganos que pueden ser trasplantados, siendo los más comunes los trasplantes de riñón y de corazón. Sin embargo existen otros muchos órganos que pueden utilizarse para trasplantes.

Entre estos destacan los pulmones, que pueden ser trasplantados, el hígado, el intestino y el páncreas. Estos son los más conocidos, y cada uno, luego de la cirugía tiene un tiempo de durabilidad o esperanza de vida para el paciente que varía en función del tratamiento y el cuidado que se le dé.

Duración de un órgano trasplantado

Muchos órganos trasplantados pueden alargar la esperanza de vida del paciente por un buen período de tiempo. Sin embargo muchos se preguntan cuánto dura un hígado trasplantado, cuánto dura un trasplante de pulmón o de riñón. Todo esto, en aras de mejorar la experiencia, será respondido.

Un trasplante de pulmón que se ha hecho de forma correcta puede tener una duración de unos 10 a 12 años, lo que ofrece una buena esperanza de vida al paciente en cuestión. Sin embargo esto puede cambiar si el cuerpo rechaza el órgano.

En el caso de los trasplantes de corazón, hígado y páncreas, estos suelen tener una duración de entre 15 y 20 años, siendo esto una excelente noticia para quienes los reciben. Además, si tomamos en cuenta que las personas que reciben estos órganos son, generalmente, personas mayores de 60 años, es una forma de decir que el trasplante puede durar para toda la vida. Esto, claro, si se siguen los tratamientos e instrucciones médicas al pie de la letra.