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Las 10 enfermedades que todo trasplantado debe conocer

Tras el trasplante es fundamental que conozcas algunas enfermedades que debes prevenir: diabetes, colesterol, hipertensión…

Para mucha gente, la posibilidad de recibir un trasplante supone una nueva oportunidad en un momento crítico. Sin embargo, si te han trasplantado o estás a la espera de un trasplante, también tienes que tener en cuenta que corres un mayor riesgo de desarrollar ciertas enfermedades. La buena noticia es que si las conoces de antemano estarás preparado para prevenir su aparición.

1. Hipertensión. En muchos casos se desconoce la causa de esta enfermedad, aunque es cierto que las personas que tenían enfermedad renal, diabetes o hipertensión antes del trasplante tienen más posibilidades de desarrollarla también después. Una dieta alta en sal, la obesidad, el colesterol alto o algunos medicamentos contra el rechazo como la ciclosporina, el tacrolimus y los esteroides pueden favorecer su aparición. Dejar de fumar, limitar el consumo de alcohol, perder peso y adoptar una dieta sana, baja en grasas y sal y alta en fibra son algunas medidas que tienes a tu alcance para reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

2. Colesterol. Un gran número de de las personas trasplantadas tienen niveles elevados de lípidos (colesterol y triglicéridos) en sangre. En concreto, las personas que han recibido un trasplante de riñón, corazón e hígado tienen niveles altos de los llamados colesterol total y colesterol malo. Por su parte, las personas que han recibido un trasplante y además fuman, son obesos o tienen hipertensión tienen más posibilidades de presentar también niveles altos. Ciertos medicamentos contra el rechazo como la ciclosporina, el sirolimus y el tacrolimus también pueden favorecer el aumento de lípidos en sangre. Una dieta baja en colesterol y grasas saturadas, dejar de fumar y una media hora de ejercicio tres veces por semana son medidas esenciales para mantener el colesterol a raya. Aun así, si con esto no fuera suficiente, el médico te puede recetar algún medicamento contra el colesterol, como son las estatinas.

3. Diabetes. Las posibilidades de desarrollar diabetes son mayores para aquellos que tienen antecedentes familiares de esta enfermedad, así como para las personas con sobrepeso, que toman esteroides o tienen hepatitis C. Las opciones de prevención y los medicamentos son los mismos que para un diabético no trasplantado, incluida la insulina. Será el médico el que tenga que determinar cuál es el tratamiento óptimo en cada caso.

4. Enfermedades del riñón. La función renal suele empeorar en las personas que han recibido algún órgano, bien por problemas anteriores a la operación como diabetes, hipertensión o una lesión renal, o bien por los medicamentos que se utilizan para evitar el rechazo. La mejor forma de prevenir una enfermedad de los riñones es mantener controlada la presión arterial, la glucosa en sangre y tratar de no aumentar de peso.  Además, también es necesario hacerse análisis de sangre y orina frecuentemente ya que pueden ayudar al médico a detectar anticipadamente cambios en el funcionamiento del riñón.

5. Enfermedades de las arterias. Algunos medicamentos contra el rechazo aumentan el riesgo de tener concentraciones elevadas de lípidos los cuales, a su vez, pueden causar depósitos en las arterias y obstruirlas de forma total o parcial. Las consecuencias pueden llegar a ser muy graves pudiéndose provocar un infarto de miocardio o un derrame cerebral.

6. Enfermedad de los huesos. La insuficiencia del órgano previa al trasplante puede dañar los huesos causando osteoporosis. También se puede dar después del trasplante en algunos casos: si se toman corticosteroides contra el rechazo del órgano o debido a una alteración de la glándula paratiroides, tabaquismo o falta de calcio en la dieta. Para prevenir esta situación es importante tomar alimentos ricos en calcio y proteínas y empezar con algún entrenamiento de resistencia.

7. Cáncer. La realidad es que hay más casos de cáncer entre los trasplantados, fundamentalmente por el uso prolongado de medicamentos contra el rechazo. A esto hay que sumar además otros factores de riesgo como la edad, el tabaquismo y el consumo de alcohol. Uno de los más comunes es el de piel. En la mayoría de los casos este cáncer se cura si se detecta a tiempo, por eso es importante reaccionar rápido ante cualquier anomalía. Los cánceres de mama, de pulmón y de colon son otros de los que más se repiten en la población trasplantada.  

8. Trastornos psicológicos. Pueden aparecer como consecuencia de alteraciones físicas, psicológicas o debido a la propia medicación. Algunos de ellos son ciertos tipos de delirio (en el postoperatorio, por la medicación, incapacidad para concentrarse y pérdida de memoria). También se pueden producir trastornos sexuales, de ansiedad, del estado de ánimo y fantasías sobre el donante. El seguimiento psicológico es fundamental en el proceso postoperatorio.

9. Efectos secundarios gastrointestinales. Pueden darse algunas complicaciones relacionadas con la digestión de los alimentos: esofagitis, diarreas, úlceras, pancreatitis, gastritis y hepatitis. Las infecciones y la combinación de medicamentos están detrás de su posible aparición.

10. Enfermedades respiratorias. Se pueden dar infecciones del aparato respiratorio, sobre todo en los trasplantes de corazón y de pulmón. Pueden producirse por contagios durante el proceso hospitalario o también en cualquier momento a posteriori. Ser precavido en la relación con personas que atraviesen enfermedades respiratorias es una medida de precaución. La neumonía es una de sus manifestaciones más peligrosas. 

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Autor: Jon Cordero, Periodista

Última modificación: 27 abril 2015

© People Who Global, iStock.com

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